lunes, 24 de abril de 2017

Capítulo 10: Luna Lovegood

En el décimo capítulo de Harry Potter y la Orden del Fénix, el viaje de regreso a Hogwarts no es como Harry había anticipado, pero no todo tiene por qué ser malo, pues conoce a la gran Luna.

Después de librarse de la expulsión, Harry tiene puestas sus esperanzas en volver a Hogwarts y hacer lo mismo de siempre, que echa de menos. En cierto modo se aferra al pasado, a volver a los tiempos de La piedra filosofal en los que las cosas no estaban tan chungas, pero eso no va ser así, y Harry tiene que hacerse a la idea de que esos tiempos ya pasaron, porque este curso no va a ser un camino de rosas.

Para empezar, el camino al tren se complica por la necesidad de ir acompañados de una guardia, porque Voldemort podría aprovecharse de saber seguro que Harry estará allí. No sucede nada, pero está claro que las precauciones son necesarias. Afortunadamente, Sirius se empeña en acompañar a Harry en su forma de perro y anima un poco el ambiente.

Es posible que su escapada alertara a Lucius Malfoy de que Sirius estaba en la Orden y con Harry, y que eso llevara a que utilizaran a Kreacher para llevar a Harry al Departamento de Misterios mediante la supuesta amenaza de Sirius, pero la verdad es que yo apoyo a Sirius esta vez. Aunque los mortífagos conocen su identidad, es poco probable que la filtren al Ministerio sin levantar sospechas, más allá de pistas vagas que no llevarán a ninguna parte (que será lo que suceda). Seguro que Sirius se lo pasó muy bien aquel día, y creo que valió la pena.

Una vez en el tren, Harry se encuentra con que no puede estar con Ron y Hermione porque ellos tienen que ir al compartimento de los prefectos. Ginny está con él, y Neville se une a ellos, pero ahora mismo Harry es demasiado inmaduro como para apreciar realmente su amistad. Cuando Cho, la chica que le gusta, les pilla en un momento bastante embarazoso, Harry está muy avergonzado, en contraste con la actitud que demostrará en una escena similar el año que viene. Este curso Harry tendrá que enfrentarse a su faceta más inmadura y egoísta.

Y Luna es perfecta para provocar ese cambio. Luna es una persona que a primera vista resulta bastante repelente, en el sentido de que no te anima a entablar conversación. Es peculiar y no hace ningún esfuerzo por no parecerlo, porque eso para ella no tiene sentido. Eso es lo que la hace tan especial, que no se deja afectar por lo que la gente piensa de ella.

No es que ignore el mundo que le rodea; ella comprende que otros la consideren rara, y tampoco se corta al decirle a la gente lo que piensa. De hecho, ella prefiere que la gente sea sincera, y no guardará rencor a nadie sin importar lo que opinen de ella. Es el tipo de persona que ve lo positivo de todo, y que acepta lo negativo sin dejar que la influya.

Ahora mismo, Luna contrasta de manera genial con este Harry molesto y consciente de la opinión de los demás. Aunque está enfadado por quedar mal ante Cho y porque Malfoy sea prefecto, con todo lo que ello conlleva, Luna es capaz de aligerar la situación con las historias absurdas de El Quisquilloso y con su reacción a la broma de Ron.

Que este año todo va a ser distinto queda claro cuando en lugar de Hagrid es la profesora Grubbly-Plank la que recibe a los alumnos de primer año. Como es lógico, Harry se pregunta qué pasa, pero se distrae al ver a los thestrals or primera vez.

Esta escena es muy representativa del valor de Luna: cuando Harry se queda confuso por poder ver a los thestrals cuando los demás no pueden, Luna se asegura de tranquilizarle, pues ella los conoce y sabe que puede resultar raro la primera vez. Por supuesto, su forma de decirlo casi causa más problemas de los que resuelve, bendita sea. Todo se resolverá antes o después.

lunes, 17 de abril de 2017

Capítulo 9: Las tribulaciones de la señora Weasley

En el noveno capítulo de Harry Potter y la Orden del Fénix, Harry está encantado de librarse de la expulsión y poder volver a Hogwarts, pero ciertos acontecimientos conspirarán para aguarle la fiesta.

Una vez absuelto, Harry se ha quitado un gran peso de encima, y Arthur decide llevarle al cuartel para celebrarlo con todos. Un muy incómodo encontronazo con Lucius Malfoy estropea un poco el ambiente, pero en general todo es alegría.

No dura mucho. Sirius, que en alguna parte de sí mismo esperaba que Harry fuera expulsado para poder con él, tiene que hacerse a la idea de que él y los demás volverán a Hogwarts, dejándole solo salvo alguna visita ocasional. Es normal que se ponga taciturno.

Harry comprende a su padrino, pero está deseando volver a Hogwarts y le cuesta disimularlo, tanto como le cuesta disimular su envidia con el tema de los prefectos.

Lo cierto es que yo tampoco pensé en que podrían​ elegir como prefecto a alguien del grupo, si acaso a Hermione. Que elijan a Ron frente a Harry le da al eterno segundón una pequeña victoria sobre su amigo, que normalmente destaca sobre él, y es normal que después de su pasmo se suba un poco a la parra. No hay que tenérselo muy en cuenta, no le pasa mucho.

Por su parte, es admirable por parte de Harry superar su modo "yo he hecho más cosas que vosotros" y felicite sinceramente a su amigo, aunque se note que le cuesta y mucho. Es realista y dice mucho de él.

En la fiesta de por la noche hay varios momentos interesantes, como los escarceos en el mercado negro de Fred y George que preocupan a Harry, pero es la foto de la anterior Orden del Fénix lo que llama más la atención a mi ver.

Aparte del interés informativo, lo cierto es que esa foto representa los peligros a los que se están enfrentando; se están jugando la vida en el sentido más literal de la palabra, y así como aquella vez una parte no sobrevivió, es de esperar que esta vez vuelva a pasar, y no es un pensamiento alentador para Harry.

Molly piensa lo mismo. Ni ella ni Arthur participaron en la anterior guerra, pero sus hermanos sí lo hicieron y murieron los dos, y ahora sus hijos más mayores están en la línea de fuego. Está haciendo lo posible por protegerlos a todos, y por eso no le gusta la actitud de Sirius ni de Mundungus. Está sometida a mucho estrés, y al final se derrumba frente al boggart.

Afortunadamente Sirius y otros llegan a calmarla, pero sabiendo lo que va a suceder en el futuro es difícil tomar en cuenta las palabras de Lupin. Así es la vida. En todo caso, y esto es lo que deduce sabiamente Harry, los problemas de envidia o dinero no son nada cuando tu vida puede tener fecha de caducidad, y saberlo te permite centrarte en lo que es realmente importante.

Observaciones y curiosidades:
  • Que Lucius esté esperando en el Departamento de Misterios es de lo más intrigante. Más adelante Harry deducirá que usó aquel momento para lanzar la maldición imperius a Sturgis, que estaría allí apostado en aquel momento, y por eso desapareció, como menciona Moody.
  • Asimismo, que Arthur mire de nuevo la puerta al marcharse y su interés en informar de la presencia de Lucius indica que lo que le contó a Harry sólo era verdad en parte, y lo importante era dónde estaba.
  • La cicatriz de Harry reacciona un par de veces en este capítulo, y podría deberse a la emoción de Voldemort tener a un miembro de la Orden bajo su control.
  • El que las listas de libros no lleguen hasta el último día se debe a que Dumbledore no encontró ningún profesor de Defensa, y esperó hasta el último momento hasta tener que acceder a que el Ministerio pusiera a alguien. Prefiero no pensar en cómo se tuvo que poner el callejón Diagon ese día.
  • Se supone que nadie sabe cuál es la verdadera forma de un boggart, pero Moody tuvo que verlo en este capítulo. Hay muchas teorías sobre esto. 
  • Por si tenéis curiosidad, la casa de Tonks en Hogwarts fue Hufflepuff. Aquí hablan del jefe de la casa en masculino porque en inglés usan el neutro, y entonces no se sabía de qué casa se estaba hablaba.
  • El knarl es una criatura mágica parecida a un erizo, pero más agresiva.
  • Gideon y Fabian Prewett eran los hermanos de Molly.

jueves, 13 de abril de 2017

Animales fantásticos y dónde encontrarlos: la película (reseña con spoilers)


Ahora que ha pasado un tiempo desde que se estrenó, voy a hacer una reseña más breve de esta película, atendiendo a los elementos qué ignoré en la anterior por resultar esenciales para el desarrollo del clímax de la película y de las siguientes. Consultadla para los detalles técnicos.

Animales fantásticos se desarrolla en los años 20, el el periodo de entreguerras, y cuando en el mundo mágico Grindelwald empezaba a ganar poder, en paralelo al ascenso de la Alemania nazi en el mundo real. A primera vista esto es sólo un trasfondo para el verdadero argumento, un equívoco entre Newt, que ha llegado a Nueva York desde Gran Bretaña con un propósito oculto, y un muggle que se ve involucrado cuando se intercambian las maletas, dejando sueltas varias de las criaturas de Newt en un momento en el que Nueva York se ve amenazada por una criatura misteriosa.

La verdad es que las tramas podrían estar más relacionadas. Newt está más interesado en sus criaturas que otra cosa, y no presta atención al obscurus que está atacando la ciudad hasta casi al final. Las escenas en las que trata de recuperar a sus animales quedan muy aparte del resto, aunque son divertidas y podrían haber dado para una película propia.

Los otros personajes son aún más tangenciales. Tina pretende ser el enlace entre las dos tramas, pero no está muy metida ni en una ni en otra y al final está un poco por estar. Al no ser ya una auror, su interés inicial por Newt es extraño, y su pasado con Credence no entra demasiado en juego. Queenie y Jacob quedan aún más aparte, pero sus caracterizaciones son al menos entrañables.

El interés de volver a ver una película reside en apreciar el argumento en base a lo que sucederá después. Sabiendo a qué va a llegar una trama, lo que harán los personajes después, el espectador descubre nuevos matices que podría haber pasado por alto en su primer visionado. Lamentablemente, las partes de las criaturas no quedan bien en un segundo visionado. La primera vez me quedé extasiado al ver en "vivo" a las criaturas sobre las que había leído, pero esta segunda vez me quedó patente que sus escenas no encajaban con el resto de la película. Eso sí, al verla en casa y poder parar el vídeo, pude verla junto a mi libro de Animales fantásticos, consultarlo de vez en cuando, y apreciar criaturas que aparecen brevemente y no son nombradas, como el fwooper o el nundu.

Lo cierto es que el segundo visionado me hizo apreciar más la otra trama, centrada en Percival Graves, alias Grindelwald. La primera vez Graves parece un auror corrupto, tal vez un aliado o seguidor de Grindelwald, pero saber que es el propio señor oscuro aporta muchos matices a sus anteriores escenas, y no es una revelación tan absurda como pueda parecer a primera vista.

Para empezar, está el tema del obscurus. No sé aún si estoy convencido del concepto, de la magia reprimida en niños desarrollándose de manera que parece una bestia o un ser sobrenatural, pero esa idea ya se había trazado antes, y relacionada con Grindelwald: en Ariana, la hermana de Dumbledore.

Asumiendo que Ariana fuera un obscurus (y todo parece indicar que así es), Grindelwald al parecer se quedó muy interesado en el poder que éstos podían desarrollar, de ahí el interés que demuestra en la película por encontrarlo antes que nadie, y utilizarlo, como le revela sin querer a Newt. La pregunta que habría que hacerse es si Grindelwald asumió la identidad de Graves para llegar al obscurus o si lo hizo por otros motivos (se entreven unos intentos de provocar el descubrimiento del mundo mágico por parte de los no-majs) y la aparición del obscurus le hizo cambiar sus planes. Grindelwald en la película parece dispuesto a improvisar cuando es necesario, así que ambas posibilidades son plausibles.

Otra cosa que me ha llamado la atención es la relación de Grindelwald con Newt. Se ven poco, eso sí, pero sabiendo ciertas cosas sus escenas juntas revelan más de lo que parece. En el tráiler hubo una frase que causó cierto interés, "¿por qué motivo Dumbledore le tiene tanto aprecio?". En principio, esta frase viene en el contexto de la expulsión de Newt de Hogwarts por motivos misteriosos. Más adelante hablaré de eso, pero lo interesante es que es Grindelwald quien dice esta frase, y en el contexto de la película se puede apreciar un interés más personal que profesional.

Sabemos la historia de Dumbledore con Grindelwald, que hubo amor o encaprichamiento por parte del primero. Lo que pensaba Grindelwald no estaba claro, pero la idea general era que no sentía lo mismo, como mucho una amistad fuerte empañada por la intención de aprovechar el genio de Albus para sus fines. La actitud de Grindelwald en esta película, tanto con Newt como con Credence, sugiere al menos que recuerda con aprecio la relación que tuvo con él, y que le molesta que Newt tenga algo parecido. Quién sabe lo que pensó al ver el obscurus dentro de la maleta, si Dumbledore estaba relacionado o qué. En la batalla final, cuando Newt se involucra en sus planes Grindelwald le ataca de manera innecesariamente sádica, como desfogándose. Que Grindelwald sintiera enviada de Newt por estar en el favor de Dumbledore es una posibilidad que daría profundidad a ambos personajes de cara a futuras películas. 

Luego está el tema de Leta Lestrange y por qué expulsaron a Newt de Hogwarts, que supongo que se abordará más a fondo en próximas entregas y que ahora mismo queda apenas esbozado, aunque con ese apellido Leta puede dar de qué hablar. 

En resumidas cuentas, si en un primer visionado llamarán más la atención las escenas con las criaturas y las del obscurus sobrarán bastante, en los siguientes puede pasar justo lo contrario, que la trama del obscurus gane en profundidad mientras que la de las criaturas quede superficial en comparación. 

En la anterior reseña recomendé esta película especialmente para los fans de la saga, que han leído las novelas y quieren profundizar más en el universo Potter. Tras verla una segunda vez, me reafirmo en lo dicho, pues un espectador "casual", por así decirlo, quedará satisfecho con verla una vez y ya, pero creo que un potterfanático podrá encontrar interés en volver a ver esta película. Eso sí, sigue pecando de disjunta y de superficial, pues buena parte de lo que he encontrado nuevo se basa en suposiciones y teorías, que espero que se desarrollen más en próximas películas. 

lunes, 10 de abril de 2017

Capítulo 8: La vista

En el capítulo 8 de Harry Potter y la Orden del Fénix, Harry se enfrenta al Wizengamot para defenderse de las acusaciones, y el juicio se convierte en una lucha personal entre Dumbledore y Fudge.

Nada más empezar, está claro que Fudge está haciendo todo lo posible por aprovechar la vista para desacreditar a Harry. Cambia el lugar y la hora en el último momento, dirige él mismo la vista como la acusación, la nueva sala es una utilizada para juzgar delitos más graves que aquel por el que se acusa a Harry, y junta a todo el Wizengamot para un juicio que se puede considerar menor.

Todo esto no hace sino empeorar el nerviosismo de Harry, que cuando al fin consigue contar su versión recibe como respuesta las burlas de Fudge. Dado que había usado un encantamiento patronus, es de suponer que la explicación más lógica, sea cierta o no, sea la presencia de dementores. Para Fudge, los dementores son una excusa que explica el uso del hechizo, y como no tiene motivos para dudar de que los dementores estén fuera de su control no cree la versión de Harry.

Afortunadamente, Amelia Bones tiene en cuenta su historia, como dijo Sirius. Se asegura de que Harry conoce el hechizo por el que se le está juzgando, pues si sabe usarlo de manera profesional es menos probable que lo ejecutara en una situación que no fuera la adecuada. Por supuesto, tiene dudas sobre la aparición de dos dementores en Little Whinging, así que Dumbledore llama a la señora Figg a testificar.

El testimonio de la señora Figg es un tanto inestable: aunque diga lo contrario, los squib no pueden ver a los dementores, y si bien vio a Harry luchar contra ellos su declaración contiene varias lagunas. Aun así, es suficiente al menos para despertar la posibilidad de que hubiera realmente dementores en aquel barrio, como presenta Dumbledore. Lo lógico sería investigar si todos los dementores estuvieron en su puesto aquel día.

Por supuesto, Fudge no tiene intención de hacer tal cosa: deja claro que quiere acabar con el juicio rápidamente, a pesar de que a todos los efectos lo ha complicado más de lo necesario. La realidad es que Fudge no quiere ni oír hablar de dementores rebeldes porque plantea otra vez la posibilidad de que Voldemort les esté reclutando, una discusión que ya habrá tenido varias veces con Dumbledore. Es aún peor cuando Dumbledore expresa la otra posibilidad, que los dementores fueran enviados por el Ministerio.

Dumbledore sólo está empleando la lógica, pero Fudge se lo toma como que Dumbledore le está acusando de enviar esos dementores contra Harry, y se pone furioso. Ya estaba tenso desde un principio, pero esto le lleva a discutir directamente con Dumbledore sobre temas candentes, mientras que el director se mantiene sereno y educado, algo que no hace más que enervar a Fudge todavía más.

Desde luego, Dumbledore no está provocando a Fudge, pero se le nota el enfado por cómo el Wizengamot se está dejando manipular desde su marcha, hasta el punto de reunirse en pleno para un caso de magia en menores de edad. Además, está intentando evitar a Harry a propósito, así que parece más frío de lo habitual. En todo caso, Dumbledore demuestra por qué solía dirigir el Wizengamot, y presenta sus argumentos de manera eficiente. Cuando Fudge empieza a irse por las ramas, el director corta en seco y vuelve al tema principal, y al final consigue un veredicto justo.

Como era de esperar, Harry no es expulsado, pero es un alivio ver cómo la mayoría de los miembros del tribunal aceptan su versión, en oposición a un veredicto provocado por un solo voto, que hubiera sido menos creíble. Ahora que Harry ha sido indultado, podemos pensar al fin en el próximo curso en Hogwarts.

Durante esta semana publicaré una nueva reseña de Animales fantásticos y dónde encontrarlos, en la que trataré temas que no abordé entonces por ser esenciales para la trama, con lo que hubieran destripado el argumento a quien no hubiera visto aún la película. Esta vez no habrá tales reticencias. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • En este capítulo se conocen los nombres completos de varios personajes, como James para Harry y la retahíla de nombres de Albus Dumbledore. 
  • Esta es la introducción de la odiada Umbridge, y "casualmente" levanta la vista e interviene cuando Dumbledore menciona la posibilidad de que el Ministerio mandara los dementores contra Harry. 
  • En un fallo de traducción, en una ocasión se refieren a Dudley como Dursley. 

miércoles, 5 de abril de 2017

Polvos flu/La red flu

En la traducción de Pottermore de este mes descubriremos cómo funciona el medio de transporte que permite a los magos desplazarse y comunicarse mediante chimeneas. ¡Disfrutadlo!

Polvos flu

"Los polvos flu fueron inventados por Ignatia Wildsmith en el siglo XIII. Su elaboración está estrictamente controlada. Su único productor permitido en Gran Bretaña es Floo-pow*1*, una compañía con su sede en el callejón Diagon, y que nunca responden en su puerta principal.

Nunca se ha dado escasez de polvos flu, ni sabe nadie quién lo elabora. Su precio ha permanecido constante durante cien años: dos sickles por cucharada. Cada casa de magos tiene su remesa de polvos flu, a menudo puestos a conveniencia en una caja o vasija sobre la chimenea.

La composición precisa de los polvos flu es un secreto fuertemente guardado. Aquellos que han intentado fabricar versiones propias han fracasado siempre, fuera donde fuese. Al menos una vez al año, el Hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas informa de lo que llaman heridas de "falso flu", es decir, gente que ha echado polvo casero al fuego y ha sufrido las consecuencias. Como el airado sanador y portavoz de San Mungo, Ritherford Poke, dijo en 2010: "¡Son dos sickles por cucharada, gente, así que dejen de ser tan rácanos, dejen de echar al fuego cuernos de runespoor*2* en polvo y dejen de provocar explosiones en la chimenea! Como vuelva a aparecer otro mago con la espalda quemada, juro que no voy a tratarle. ¡Son dos sickles por cucharada!""

La red flu

"En uso durante siglos, la red flu, aunque sea algo incómoda, tiene muchas ventajas. Para empezar, al contrario que las escobas, la red se puede usar sin miedo a romper el Estatuto Internacional del Secreto. Segundo, al contrario que la aparición, no supone ningún riesgo de sufrir heridas serias. Y tercero, se puede usar para transportar niños, ancianos y enfermos.

Casi todos los hogares de brujas y magos están conectados a la red flu. Aunque basta un simple hechizo para desconectar una chimenea, para conectarla es necesario un permiso del Ministerio de Magia, que regula el servicio flu y evita que las chimeneas muggles acaben conectadas de ninguna forma (aunque se pueden pedir conexiones temporales para casos de emergencia).

Además de las chimeneas domésticas, hay un millar de chimeneas a lo largo de Gran Bretaña conectadas a la red flu, incluyendo las que se sitúan en el Ministerio de Magia y las de las tiendas y las posadas. Las chimeneas de Hogwarts normalmente no están conectadas, aunque se han dado casos de alteraciones de algunas de ellas, a menudo sin el conocimiento del profesorado.

Aunque la red flu suele ser fiable, los errores ocurren. A veces es difícil pronunciar el nombre del destino de manera clara y fuerte, por la ceniza, el calor y el pánico. El ejemplo más conocido de equívoco accidental sucedió en 1855, cuando, tras una muy fuerte discusión con su marido, la bruja Violet Tillyman saltó al fuego de la sala de estar y gritó, entre sollozos e hipidos, que quería ir a la casa de su madre.

Varias semanas después, cuando ya no quedaban platos limpios y los calcetines necesitaban un lavado con urgencia, su marido Albert decidió que era hora de que volviese a casa, y viajó a la casa de su suegra con los polvos flu. Para su sorpresa, ella afirmó que Violet no había aparecido por allí. Albert, un hombre sospechoso y un tanto abusador, se enfureció y buscó por toda la casa, pero su suegra parecía estar diciendo la verdad. Una campaña de pósteres de búsqueda y una serie de artículos en El Profeta después, Violet seguía desaparecida. Nadie parecía saber dónde se encontraba y nadie la había visto salir de ninguna otra chimenea. Durante varios meses después de su desaparición, la gente tuvo miedo de usar la red flu, por si les hacía desaparecer sin rastro. Sin embargo, pasó el tiempo, los recuerdos de Violet se fueron diluyendo y nadie más desapareció, así que la comunidad mágica siguió con lo suyo. Albert Tillyman volvió gruñón a su casa, aprendió conjuros de limpieza y costura, y no volvió a usar más la red flu por miedo a lo que le hizo a su mujer.

No fue hasta veinte años después, tras la muerte de Albert, que Violet Tillyman reapareció. Debido a la manera incoherente en la que hablaba al entrar en la red flu, no apareció en la chimenea de su madre, sino en la de Myron Otherhaus*3*, un guapo mago que vivía en Bury St. Edmunds*4*. Aunque Violet estaba manchada de lágrimas, hollín y suciedad, él se enamoró de ella a primera vista cuando la vio salir de su chimenea, y Myron, Violet y sus siete hijos vivieron felices desde entonces."

Pensamientos de J.K. Rowling

"la palabra "flu" vino del flue que encuentras en una chimenea, y no me pidáis que os diga lo que es un flue, porque no lo sé. Sólo sé que existe, pero no estoy segura de lo que hace exactamente*5*. Necesitaba un medio de transporte para los magos y brujas más jóvenes porque había creado el Estatuto Internacional del Secreto, que era inconveniente, así que de inmediato hice difícil que los magos pudieran desplazarse, particularmente a largas distancias, usando su magia. Pensé que necesitaban algo muy discreto, y así fue como la red flu llegó a existir, como medio de moverse de casa en casa sin ser vistos por los muggles. Pero fue divertido y cómico hacerla un tanto difícil de usar, que fuera muy sencillo cometer un error en el lugar al que llegabas."    

*1* El nombre original de los polvos flu es floo powder, del que viene el nombre de esta compañía.

*2* La runespoor es una serpiente de tres cabezas con piel naranjas y rayas rojas que es originaria de Burkina Faso, en África. Son habituales en el mercado negro de criaturas mágicas.

*3* En inglés, la frase "la casa de mi madre" se dice my mother´s house, muy similar al nombre de Myron Otherhaus, de ahí lo sucedido.

*4* Bury St. Edmunds es una ciudad del condado de Suffolk, al este de Inglaterra.

*5* Según el diccionario, flue significa literalmente "chimenea", no hay referencia alguna a nada que se encuentre dentro de una chimenea, así que no entiendo a qué se refiere Rowling aquí.

lunes, 3 de abril de 2017

Capítulo 7: El Ministerio de Magia

En el séptimo capítulo de Harry Potter y la Orden del Fénix, Harry y Arthur acuden al Ministerio para la vista de Harry, y el lector aprovecha para descubrir un nuevo escenario.

Hay que ser sinceros con esto: incluso en una primera lectura, sabemos que Harry no va a ser expulsado de Hogwarts, no cuando estamos al principio del quinto libro y quedan otros dos. Rowling lo sabe, y escribe este capítulo con ello en mente.

Cuando Harry se despierta temprano, él y Arthur se ponen en marcha antes de tiempo (afortunadamente), y deciden viajar de forma no mágica para causar mejor impresión, o al menos es lo que Arthur afirma. Probablemente quería una excusa para viajar en metro, pues si lo hace solo se acabaría perdiendo.

Su entusiasmo con la vida normal del muggle londinense contrasta con el que el lector sentirá en el lugar de trabajo de Arthur, que a él le parece totalmente normal. Harry está demasiado nervioso como para disfrutarlo como hizo con el Callejón Diagon, por ejemplo, pero el lector se lo pasará en grande.

La gracia es que el Ministerio no es tan distinto de cualquier oficina muggle, con su guardia de seguridad, sus ascensores y sus cubículos, pero todo está impregnado de magia en su forma más pragmática, como chimeneas instaladas para entrar y salir de allí y papeles embrujados para mandar mensajes entre departamentos.

En mi opinión, el viaje en ascensor es la parte más interesante, pues permite dar a conocer cómo funciona el mundo mágico. Con una descripción simple, queda claro cuál es la función de cada departamento:

En el Departamento de Deportes y Juegos Mágicos se ocupan de organizar los partidos de quidditch de las ligas oficiales, así como de otros deportes y juegos menores como los gobstones.

El Departamento de Transportes Mágicos se encarga de regular los medios de transporte, y emite permisos para vender escobas, para incluir tu chimenea en la red flu, para crear un traslador y para poder aparecerse.

El Departamento de Cooperación Mágica Internacional está en contacto con sus homólogos de los otros Ministerios, para asegurar una colaboración entre las comunidades mágicas de los diferentes países.

El Departamento de Regulación y Control de las Criaturas Mágicas se ocupa de mantener las actividades de las criaturas con capacidades mágicas fuera del conocimiento de los muggles, tanto en las criaturas con conciencia de sí mismas como respecto a las que son catalogadas como bestias salvajes. También se ocupan de las plagas de estas criaturas, que por sus capacidades pueden requerir un manejo experto.

En el Departamento de Accidentes y Catástrofes en el Mundo de la Magia se ocupan de los incidentes más graves, que ponen en peligro la seguridad y el secreto del mundo mágico. Ellos ponen fin al problema, borran la memoria de los testigos muggles e inventan una explicación plausible para que lo sucedido no llame su atención.

Finalmente, el Depatamento de Seguridad Mágica se encarga de incidentes más aislados, como criminales de mayor o menor gravedad y daños a propiedades individuales. Aquí se encuentra la Oficina de Aurores, que es de interés para Harry, y que se estructura como el típico precinto policial.

La oficina de Arthur también está en esta planta, aunque es muy pequeña y está al fondo, otro elemento habitual en unas oficinas. Ahora que hemos terminado con la ruta turística, Rowling sorprende una vez más revelando que han cambiado la hora de la vista en el último momento y que Harry sólo va a poder llegar un poco tarde por haber ido temprano, y que además se va a celebrar en las antiguas salas del Wizengamot. Todo resulta bastante sospechoso, la verdad.

Esta táctica ayuda a que el lector esté tan nervioso como Harry, y tras una breve excursión por el misterioso Departamento de Misterios, nuestro protagonista entra en la sala como si entrara en su ejecución. A ver qué tal le va.

Estamos en abril ya, así que está semana publicaré una traducción de Pottermore. Esta semana será sobre los polvos flu y la red flu.

Observaciones y curiosidades:
  • En este capítulo se menciona por primera vez a Scrimgeour, futuro ministro de magia y en este momento el jefe de la Oficina de Aurores.
  • El aparato que el empleado de seguridad usa con Harry es una sonda de ocultación, que detecta magia escondida, como transformaciones por la poción multijugos o objetos mágicos.
  • La primera planta del Ministerio, que no se ve en este capítulo, comprende la oficina del ministro y su personal adjunto. Harry la explorará cuando se infiltre en el Ministerio en Las reliquias de la muerte.
  • La confusión entre armas de fuego/juego es en el original firearms/firelegs, pues arms puede significar "armas" o "brazos" (legs significa "piernas").
  • Harry se enterará de qué va el artículo sobre Sirius en El Quisquilloso en su viaje a Hogwarts. Es tan ridículo como uno se imagina. 
  • Volvemos a ver a Broderick Bode, el inefable que será manipulado por los mortífagos para robar la profecía y que se volverá loco al cogerla.