lunes, 30 de mayo de 2016

Capítulo 3: La invitación

En el tercer capítulo de El cáliz de fuego, Harry sigue sufriendo de la vida diaria con los Dursley, pero una invitación inesperada le alegrará el día.

Después de haber dado un repaso a la vida mágica de Harry, este capítulo nos reintroducimos en la vida "familiar" de Privet Drive, que ha cambiado un poco desde la última vez que vimos a los Dursley.

Aunque Dudley sigue siendo un niño mimado, que puede sacar malas notas y ser un abusón en el patio del colegio porque sus padres harán oídos sordos a todo, el tema de la alimentación les ha obligado a poner a dieta a Dudley, restringiendo un poco su libertinaje. Al final sólo servirá para que se convierta en un matón forzudo en vez de en uno gordo, pero en fin.

Incluso, para que Dudley no se sienta tan mal, Petunia obliga a Vernon y a Harry (ella también se sacrifica, en todo caso) a seguir la misma dieta que Dudley (a Vernon tampoco le vendría mal, pero sin duda Harry no la necesita). Me parece bastante absurdo, es una muestra más de lo ridículamente mimado que está Dudley, que parece que no puede aguantar pasarlo un poco mal si los que están a su alrededor no lo pasan mal también.

La otra cosa que ha cambiado es que Harry ya no está tan dispuesto a sufrir en silencio el acoso de los Dursley; cuando se enteró de lo de la dieta, pidió a sus amigos que le mandaran comida, y cuando Vernon empieza a meterse con la magia no duda en responderle. Ya el año anterior vimos que Harry estaba dispuesto a negociar en vez de callar, y ahora da un paso más.

El catalizador es una carta de la señora Weasley para pedir permiso a los Dursley y que Harry vaya con ellos a los Mundiales de Quidditch. Molly es muy amable en su carta, y hace lo que una madre cualquiera haría para pedir permiso a los tutores del amigo de su hijo, pero Vernon sólo se fija en los detalles que les hacen distintos a ellos y que le resultan raros y extraños, aunque sean bienintencionados. Si bien el tema de llenar el sobre de sellos puede llamar la atención, no es ni mucho menos para ponerse como se pone Vernon.

Por supuesto, Harry está deseando ir a los Mundiales, y no va a dejar que la intolerancia de Vernon le chafe la oportunidad de largarse de allí hasta el siguiente verano y asistir a un gran evento de quidditch. Por eso, no duda en jugar la carta de Sirius (literalmente), ya mencionada pero que ahora vemos en directo, y que resulta muy efectiva.

Da gusto ver a Harry salirse con la suya por una vez con los Dursley, y más sabiendo que al ir a Privet Drive los Weasley para recoger a Harry las dos familias van a estar cara a cara. Eso sólo puede salir bien.

Observaciones y curiosidades:
  • Pig significa "cerdo" en inglés, de ahí que Harry se confunda por el nombre de la lechuza de Ron. Supongo que esto no hace falta explicarlo, pero así tengo algo que poner en la sección XD.

lunes, 23 de mayo de 2016

Capítulo 2: La cicatriz

En el segundo capítulo de El cáliz de fuego, Harry se despierta de su extraño sueño con la cicatriz doliéndole después de mucho tiempo, lo que le lleva a dar un repaso a su vida.

Es inevitable no pasar por alto que este se trata de un capítulo de recopilación, que Rowling aprovecha para poner al día de lo ocurrido hasta el momento a quienes empiecen la saga con esta novela. No es algo que a ella le entusiasme hacer, pero lo ve necesario y es la última vez que recurre a este elemento, además de que hace un esfuerzo por integrar esta recopilación en la trama. Podemos perdonárselo; además aún hay elementos que vale la pena comentar.

Entre el sueño que ha tenido (en el que al parecer observa los últimos momentos del capítulo anterior, no desde el punto de vista de Frank Bryce como el lector, sino desde un punto de vista externo) y el dolor de la cicatriz, que no se producía desde los eventos de La piedra filosofal, Harry tiene sus motivos para preocuparse.

La última vez que le dolió la cicatriz fue porque Voldemort estaba cerca y recuperando sus poderes; como resultado, Harry baraja la posibilidad de que su némesis ande por allí cerca, pero pronto lo descarta, lógicamente. Más alarmante es la visión que ha tenido, en la que Colagusano se ha reunido con su señor, y juntos están planeando su retorno, con vistas a la muerte de Potter.

Aunque Harry no tiene motivos para pensar que su visión pueda ser nada más que un sueño, sus antecedentes le dan buenos motivos para preocuparse, y se pregunta a quién puede pedirle consejo sobre lo que hacer, limitado como está en el mundo muggle. Los Dursley están fuera de la cuestión, por supuesto; aunque Harry subestima lo que saben del mundo mágico, sí está en lo cierto en que no puede confiarles sus problemas.

Ron y Hermione son su primera opción, claro, pero está seguro de que se preocuparían demasiado, y de todas formas ninguno tiene experiencia con este tipo de cosas. Dumbledore es una opción más viable, en perspectiva es quien sabe más sobre la cicatriz de Harry, pero de momento la relación entre ellos no es tan íntima como llegará a ser, y Harry evidentemente se preocupa de molestarle en sus vacaciones con algo que podría no ser importante.

Esto le lleva a pensar en Sirius. Aunque su padrino lleva poco en su vida, para Harry Sirius es una persona importante, alguien con la suficiente autoridad y experiencia para comentarle asuntos serios pero lo bastante cercano como para poder hablar de asuntos más livianos; un padre, o figura paterna, en pocas palabras, algo nuevo para Harry. Sirius ya ha estado ayudando a Harry con su mera presencia para asustar a los Dursley y que le dejen tener sus cosas en la habitación, y ahora puede ser lo que Harry necesita para poder calmar su malestar (sobre todo porque Sirius está en contacto con Dumbledore, aunque Harry no lo sepa).

Harry le escribe entonces una carta a su padrino, cuidando de no parecer demasiado preocupado y hablando también de temas banales. Satisfecho de tener gente en su vida con la que puede contar cuando lo necesite (la narración se toma un momento para señalar las tarjetas de felicitación que Harry recibió en su cumpleaños), Harry se siente con las fuerzas suficientes para pasar un día más con los Dursley.

Observaciones y curiosidades:
  • Este capítulo se sitúa en la madrugada de un sábado, pero en las primeras ediciones ponía que era domingo, creando un error de continuidad con los siguientes capítulos. 
  • Como están pared con pared, Harry puede oír roncar a Dudley desde su habitación; esto significará que cuando Harry tenga pesadillas con lo que sucederá en el cementerio, Dudley podrá oírle hablar durante ellas.
  • En la versión inglesa Harry se refiere a la videoconsola de Dudley como una PlayStation. 

lunes, 16 de mayo de 2016

Capítulo 1: La mansión de los Ryddle

En el primer capítulo de El cáliz de fuego, tenemos un cambio de perspectiva mientras entramos un poco en la historia de Voldemort y descubrimos que tiene oscuros planes para Harry.

Este es un capítulo extraño en muchos sentidos. Aunque no es la primera vez que vivimos una perspectiva ajena a la de Harry, empezar el libro con la historia de la muerte del padre y los abuelos de Voldemort (a manos del propio Voldemort cuando era sólo un chaval) resulta chocante. Al no haber ninguna mención anterior del nombre del padre de Ryddle, yo mismo me confundí en mi primera lectura y creía que el Tom Ryddle asesinado era el propio Voldemort, y no soy el único que ha cometido este error.

Aunque el sospechoso del asesinato, el jardinero Frank Bryce, queda en libertad por falta de pruebas, los habitantes del pueblo le tratan como como si estuviera demostrado que es el asesino, acosándole y confinándole a la soledad. Esto es algo muy propio de los pueblos, en los que el más mínimo rumor puede cambiar permanentemente la visión que tus vecinos tienen de ti, sea verdad o no. Incluso aunque a nadie le caía bien la familia Ryddle, la mera sospecha de que Frank pueda ser un asesino les basta para repudiarle, incluso para aquellos a los que les caía bien antes o incluso aquellos que en un principio le defendían.

Como resultado, cuando Frank descubre que hay un intruso en la abandonada mansión, no acude a la policía o a algún vecino, porque sabe que no le harán caso, o peor aún, le acusarán de algo. Tampoco habría servido de mucho de haberlo hecho, pero al menos habría molestado a Voldemort.

Colagusano, después de huir de Hogwarts, se vio forzado a reunirse de nuevo con Voldemort, con esperanzas de ayudarle a recuperar su poder a cambio de su protección. Aunque Voldemort sabe que la lealtad de Colagusano es fingida y oportunista, la aprovecha para trazar un plan que resultará en su retorno, un plan que abarcará la trama de este libro.

Podemos oír este plan mediante Frank, que les espía para averiguar quiénes son: evidentemente el lector puede sacar más información que el anciano muggle, pero todo queda lo bastante vago para no estropear los misterios que se sucederán durante el libro. Podemos averiguar que Voldemort sacó información de una empleada del Ministerio de Magia llamada Bertha Jorkins y que planea usar a Harry como parte de su plan, en el que va a colaborar otro vasallo, de identidad desconocida.

Por supuesto, Frank no sobrevive al encuentro con el Señor Tenebroso, y es entonces cuando descubrimos que el capítulo (o parte de él) era un sueño de Harry, el primero de muchos que tendrá ahora que Voldemort está recuperando su poder, y que serán a la vez bendición y maldición. Con la perspectiva de vuelta con Harry, la historia puede dar comienzo.

Observaciones y curiosidades:
  • El estado en el que quedaron los Ryddle tras morir se debe a la maldición imperdonable avada kedavra, que no deja marca alguna en el cuerpo al matar. Asimismo, el conjuro alohomora explica que el asesino pudiera entrar sin forzar la puerta. Da qué pensar sobre lo que harán los magos para ocuparse de este tipo de asuntos, si es que hacen algo. 
  • Los motivos de Voldemort para usar a Harry en su retorno y no a otro mago se deben a querer compartir la magia que le impidió matarle cuando era pequeño y así poder vengarse de él sin obstáculos. Eso fue un gran error por su parte. 
  • Evidentemente, el vasallo fiel al que se refiere Voldemort es Barty Crouch Jr., aunque lo que no sabe es que no siempre le fue fiel, pues negó toda relación con Voldemort para no acabar en Azkaban, al contrario que otros como Bellatrix. Voldemort sabe que está fuera de la cárcel por haber roto el conjuro desmemorizador que le echó Crouch Sr. a Bertha Jorkins cuando ella descubrió que su hijo seguía vivo. 
  • Está claro que cuando Voldemort le habla a Colagusano de la tarea que ha de desempeñar en su resurrección, ya tiene decidido qué carne le va a ofrecer su vasallo, y posiblemente cómo le "recompensará" por sus servicios. 
  • En este capítulo se introduce a Nagini, la fiel serpiente/mascota de Voldemort. De hecho, Dumbledore especulará que fue con la muerte de Frank Bryce cuando Voldemort decidió crear su último horrorocux usando a Nagini como contenedor. 

lunes, 9 de mayo de 2016

Harry Potter y el prisionero de Azkaban: la película


Esta semana toca la reseña de la adaptación cinematográfica de El prisionero de Azkaban. Al contrario que las dos películas anteriores, que eran muy similares la una a la otra en estilo y características, esta película introdujo algunos cambios.

El primero de ellos fue que Chris Columbus, que había dirigido las anteriores películas, abandonó el puesto. Aunque le hubiera gustado seguir con la saga hasta el final, no se veía capaz de mantener el ritmo solicitado, si bien se mantuvo como productor.

Su relevo fue Alfonso Cuarón, un novato en la saga. Al principio rechazó la oferta por desconocimiento de los libros, pero cambió de idea cuando su compañero director Guillermo del Toro le dijo que sería un tonto si no aprovechaba la ocasión; interesado, Cuarón se leyó los tres primeros libros en una semana, y aceptó el trabajo con entusiasmo, convertido ya en todo un potterfanático.

Tanto el cambio de director como la desafortunada muerte de Michael Gambon, que interpretaba a Albus Dumbledore, entre otros factores, retrasaron la emisión de la película hasta 2004, dos años después de La cámara secreta. Incluso se habló de sustituir a los protagonistas porque habían crecido demasiado para hacer de chicos de trece años, aunque por suerte no fue así, pues el público ya se había hecho a ellos.

La llegada de Cuarón supuso un cambio en el estilo de las adaptaciones de la saga; lo que hasta entonces fue una adaptación más o menos paralela a la novela se convirtió en una más pragmática del argumento, sin seguir al pie de la letra los acontecimientos pero mostrando todas las pautas de la trama.

Este cambio no sentó bien a muchos fans de la saga, pero muchos otros alabaron ese nuevo estilo. Cuarón respeta la oscuridad que rodea a esta novela, con varios planos en claroscuro que reflejan los conflictos internos de Harry, pero también introduce escenas de levedad para equilibrar el ambiente.

Personajes:

Aunque esta película introduce varios nuevos personajes, la trama lógicamente descansa sobre Daniel, Rupert y Emma, a quienes se les ve más mayores y confiados en sus roles. Como es lógico, vemos más de Daniel como Harry, y el chaval aporta buenas emociones al personaje, y su dolor interno. También se ve mucho de Emma, que presenta muy bien la tensión que está sufriendo Hermione este curso. Tristemente, el Ron de Rupert no sale demasiado y es más un personaje cómico, aunque Rupert trabaja bien con lo que le dan.

Richard Harris toma el relevo como Dumbledore y, sin dejar a un lado del todo la imagen de anciano sabio que rodea al director, se centra más que su predecesor en la extravagancia del personaje; su Dumbledore resulta muy animado de ver.

En cuanto a los personajes nuevos, tenemos a David Thewlis, que aporta a Lupin los sentimientos de nostalgia y cariño que siente cuando está con Harry y Sirius. Sus frecuentes charlas con Harry, en las que alecciona y aconseja al hijo de su amigo, están llenas de emociones.

Emma Thompson, que interpreta a la profesora Trelawney, le da a su personaje un entusiasmo y una espectacularidad genial; sobre todo su contraste con Hermione resulta digno de verse. Su escena con la profecía es aún mejor, la actriz hace muy bien el contraste entre la voz grave y la aguda. Sus escenas, aunque intrascendentes, son muy entretenidas.

Timothy Spall como Peter clava la cobardía y lo escurridizo que es el personaje, además de hacer creíble que se haya pasado doce años con forma de rata. No sale mucho, pero su Peter hace el máximo esfuerzo de sus acciones con el fin de salvar su pellejo, fiel al personaje.

Finalmente, Gary Oldman como Sirius encarna muy bien la mezcla de locura, rencor y ganas de matar que tiene el personaje al principio, y poco a poco se va haciendo más simpaticote hasta esa despedida final con Harry en la que Sirius parece encarnar a Dumbledore por un momento. Una pena que sus escenas sean breves, pero tampoco sale mucho más en la novela.

Cosas que me han gustado:

Aunque toda la parte de Marge escala un poco rápido (lo que pasa durante una semana aquí sucede en una noche), no por ello la escena resulta peor. Me recordó un poco a la película Matilda. Es una escena estupenda y muy divertida. Aunque Dudley no tiene ninguna frase sus reacciones (o falta de ellas) resultan altamente cómicas.

Toda la escena del autobús noctámbulo es puro oro. Hasta Rowling dijo que ojalá se le hubiera ocurrido a ella lo de la cabeza parlante. "¡Sopa de guisantes! ¡Cométela rápido o te comerá ella antes!"

Me gustó que Arthur se molestara en explicárselo todo a Harry (o casi todo). Es preferible a que Harry se entere por casualidad, sobre todo porque Arthur pretendía contárselo también en el libro, así que no le causa un perjuicio al personaje y hace que traten a Harry como a un adulto.

Los dementores dan un miedo que te cagas: el frío, la oscuridad, la mano pustulante, la figura encapuchada que parece aspirarte tu propia esencia... lo clavaron, y no se nota demasiado que están hechos por ordenador.

Hermione surgiendo de la nada y asustando a Ron nunca se hace viejo. También podría ocultar mejor el giratiempo, cuando se quita la chaqueta en Cuidado de Criaturas Mágicas se ve de sobra.

Buckbeak está muy bien fabricado, es una combinación de un animatrónico y montaje por ordenador. Aunque la escena de Harry montándolo sobre el lago sobra bastante, las reacciones de Harry durante la escena son divertidísimas.

El mapa del merodeador está muy bien hecho. Y Honeydukes es delicioso con sólo verlo. Como siempre, el nivel de detalle es asombroso. Hablando de Hogsmeade, hubiera preferido que no fuera sólo Harry quien escuchara la historia de Sirius, pero su reacción está muy conseguida. "¡Era su amigo!"

Finalmente, todo el montaje del viaje en el tiempo está muy trabajado. Dejan muy claro que la línea temporal ya estaba cambiada desde el principio, mientras que en el libro se intuye menos.

Cosas que no me han gustado:

¡Harry no puede usar la magia durante el verano! ¿En qué estaban pensando al hacer que practicara conjuros en casa de los Dursley? Lo peor es que luego hablan de que no se puede hacer magia fuera de la escuela, así que no es que se les haya olvidado.

No me gusta que quiten la parte en la que Harry vive solo en el Callejón Diagon. Podían haber hecho algún montaje en vez de toda la parte del Monstruoso Libro de los Monstruos, que no tiene demasiado valor.

Hubiera preferido que volvieran a presentar a Snape antes de la aparición del boggart-Snape, que no fuera obvio cuál es el boggart de Harry, y el payaso en la caja da demasiado miedo para ser algo gracioso, además de que es obvio que el boggart de Lupin es una luna, debería ser una simple esfera para mantener el misterio. Es una pena, porque el montaje de la escena es muy bueno, pero lo podrían haber mejorado mucho teniendo en cuenta estas cosas.

No me gusta nada cómo hicieron la escena del quidditch: escobas en llamas, nada de Cedric, una snitch eléctrica, las nubes formando un Grim, persecución aérea de dementores... Muy absurdo todo, la verdad.

La escena en la que Harry sigue a Pettigrew de noche (sin su capa invisible, por alguna razón), condensa bien los eventos de Snape y Lupin, pero se hace un poco extraña. sale un poco de la nada.

Peter, al volver a transformarse en rata, pierde la ropa... que ganó al transformarse en humano. Muy lógico todo.

Podrían haber explicado que James y sus amigos inventaron el mapa del merodeador, porque todos parecen saber lo que es sin explicación. Ya sé que la escena en la Casa de los Gritos es muy densa en el libro, pero al menos eso tendrían que haberlo dicho.

Y para acabar, algunas curiosidades interesantes:
  • El escenario de la Casa de los Gritos se construyó especialmente para que temblara, añadiendo un matiz de inseguridad a todo lo que pasa. 
  • El director del coro está interpretado por el mismo actor que el profesor Flitwick en las películas anteriores (también hace de Griphook). Al final se decidió hacer de ambos el mismo personaje, y Flitwick mantiene su nuevo aspecto en las películas siguientes.
  • Un divertido juego: fijaos en los cuadros que hay por la escalera en la escena del ataque a la Dama Gorda, y quizás veáis un par de veces a la jirafa que pasa por detrás de ella cuando explica su historia. ¡En una ocasión pasa por varios cuadros a la vez!
  • Esto pasa durante los créditos de cierre (atentos a la esquina de abajo a la izquierda):



miércoles, 4 de mayo de 2016

Giratiempos

El texto de este mes de Pottermore no está en realidad en Pottermore, al menos, no en el actual. En el traspaso a la nueva página se quedaron atrás algunos de los textos de Rowling, pero por suerte hay fans que los copiaron o fotografiaron antes, dándome material para hacer esta traducción. ¡Que la disfrutéis! Ah, y este texto es muy recomendable antes de leer El legado maldito, que lo tiene en cuenta para su trama. Tenedlo en cuenta.

"A pesar de las muchas fantasías muggles sobre el tema, el viaje en el tiempo sólo es posible en un sentido limitado incluso en el mundo mágico. Aunque el tema está envuelto en un gran secreto (las investigaciones siguen en marcha en el Departamento de Misterios) parece que la magia sólo puede llevarte atrás en el tiempo hasta cierto punto.

Según el profesor Saul Croaker, que ha pasado toda su carrera en el Departamento de Misterios estudiando la magia temporal:

"Según el punto en el que está actualmente nuestra investigación, el periodo más largo que se puede revisitar sin la posibilidad de causar un daño serio al viajero o al mismo tiempo es de cinco horas. Hemos sido capaces de encerrar encantamientos de reversión horaria, que son inestables y se benefician de la contención, en pequeños relojes de arena encantados que se pueden llevar alrededor del cuello de una bruja o mago y girarse de acuerdo con el número de horas que el usuario desee revisitar.

Todos los intentos de viajar más atrás que unas pocas horas han resultado en un daño catastrófico para el mago o la bruja involucrado. Durante muchos años no se sabía por qué los que viajaban a grandes distancias temporales nunca sobrevivían al viaje. Todos los experimentos se abandonaron en 1899, cuando Eloise Mintumble quedó atrapada durante cinco días en el año 1402. Ahora entendemos que su cuerpo había envejecido cinco siglos durante su regreso al presente, e irreparablemente dañada, murió en el Hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas poco después de que logramos recuperarla. Lo que es más, sus cinco días en el pasado distante causaron una gran alteración en las vidas de todos aquellos con los que interactuó, cambiando el curso de sus vidas de forma tan dramática que no menos de veinticinco de sus descendientes se desvanecieron en el presente, al dejar de haber nacido.

Finalmente, hubo señales alarmantes en los días siguientes a la recuperación de Madame Mintumble de que el mismo tiempo había sufrido alteraciones debido a una ruptura tan seria de sus leyes. El martes siguiente a su reaparición duró dos días y medio, mientras que el jueves se pasó en cuatro horas. El Ministerio de Magia tuvo muchos problemas para cubrir esto y desde entonces se han dispuesto las más astringentes leyes y penas contra aquellos que estudian los viajes en el tiempo."

Incluso el uso de la muy limitada cantidad de giratiempos a disposición del Ministerio está cubierta por centenares de leyes. Aunque no es tan potencialmente peligroso como saltarse cinco siglos, el uso repetido de una única hora aún puede tener consecuencias dramáticas, y el Ministerio de Magia busca las garantías más estrictas antes de permitir el uso de estos raros y poderosos objetos. A la mayoría de la comunidad mágica le sorprendería saber que los giratiempos se usan generalmente para resolver los problemas más triviales de manejo temporal y nunca para propósitos mayores o importantes, porque, como Saul Croaker nos dice, "así como la mente humana no puede comprender el tiempo en su totalidad, tampoco puede hacerlo con el daño que se producirá si tratamos de jugar con sus leyes".

Todo el stock de giratiempos fue destruido durante una pelea en el Departamento de Misterios unos tres años después de que a Hermione Granger se le concedió permiso para usar uno en Hogwarts."

Pensamientos de J.K. Rowling

"Entré muy a la ligera en el tema de los viajes en el tiempo en Harry Potter y el prisionero de Azkaban. Aunque no me arrepiento (El prisionero de Azkaban es uno de mis libros favoritos de la serie), abrió un vasto número de problemas para mí, porque después de todo, si los magos podían volver atrás y deshacer los problemas, ¿dónde quedaban mis futuros argumentos?

Resolví el problema a mi gusto en varias fases. Para empezar, hice que Dumbledore y Hermione enfatizaran lo peligroso que sería dejarte ver en el pasado, y recordar al lector que podría haber consecuencias imprevistas y peligrosas además de soluciones en los viajes temporales. Después, hice que Hermione devolviera el único giratiempo que ha entrado en Hogwarts. Finalmente, destruí todos los giratiempos restantes durante la Batalla del Departamento de Misterios, eliminando la posibilidad de revisitar incluso breves periodos de tiempo en el futuro.

Este es sólo un ejemplo de las formas en que, al escribir novelas fantásticas, uno debe tener cuidado con lo que inventa. Por cada beneficio, siempre hay una contra."

lunes, 2 de mayo de 2016

Capítulo 22: Más lechuzas mensajeras

En el último capítulo de El prisionero de Azkaban, es hora de cerrar la trama, con todos los personajes un poco más sabios al final de este curso.

Aunque en este capítulo no hay tanto contenido como en los anteriores, en parte se agradece, pues buena parte de ellos habían consistido en explicar tramas. con los consiguientes muros de texto. También sucede aquí en algunos puntos, pero buena parte de la acción la llevan los personajes con sus actos.

Continuamos donde lo dejamos, con Harry y Hermione despidiéndose de Sirius y con las prisas de volver a la enfermería en el momento en el que sus otros yo se marchen al pasado. Se trata de dar una sensación de urgencia, pero el lector sabe que lo conseguirán, pues más dificultades a estas alturas sería demasiado. Harry y Hermione se intercambian con sus otros yo y esperan.

La reacción no se hace esperar; Fudge está enfadado por la huida de Sirius, pero al lado de Snape su enfado parece más un malestar resignado. Snape está simplemente colérico; al igual que pasó en la cabaña, sus acciones se pueden entender sabiendo lo que le pasó con Lily y demás, pero lo que no puedo perdonar de ninguna manera es que se vengue revelando públicamente que Lupin es un hombre lobo para que le echen (y sabiendo que necesitaba el trabajo). Muy maduro, Snape. Si en su momento respetaba su profesionalidad como profesor al darle a Lupin la poción que necesitaba, ahora digo todo lo contrario.

Harry le ruega a Lupin que no se vaya (y sus compañeros opinan lo mismo), pero aunque aprecia el gesto, el profesor toma la responsabilidad después de lo sucedido la noche anterior. Es normal que no vea el año por perdido, pues recuperó a un amigo y pudo conocer al hijo de otro. La vida no es fácil para Lupin, pero su presencia ha influido mucho en los personajes de este libro y este es un buen final para él, al menos por el momento.

Tras la marcha de Lupin, Harry y Dumbledore tienen la clásica charla de final de curso, si bien no es tan densa como en los libros anteriores (se agradece). Esencialmente trata sobre nuestros seres queridos y cómo influyen en nosotros, tema en el que Harry ha podido pensar largo y tendido ese curso. Lo que no sabe es que Dumbledore también ha sufrido en ese sentido; su declaración de que nuestros seres queridos nunca nos abandonan cobra un nuevo matiz con esa información y profundiza aún más en la relación entre los dos personajes.

Y así, se termina un nuevo curso. Harry, Ron y Hermione han podido crecer como personas y no son los mismos que empezaron el libro: Ron ha aprendido a tener en cuenta las opiniones de los demás y a no juzgar sin detenimiento, Hermione a no abarcar más de la cuenta y dejarse ayudar, y Harry ha podido madurar en su concepción del bien y el mal. Por supuesto aún tienen que crecer, pero este año han dado un gran paso.

La carta de Sirius pone punto final al capítulo y al libro; le da a Harry la esperanza final que necesitaba para afrontar un nuevo verano con los Dursley, perspectiva que le dolía más de lo habitual por el deseo de haberse quedado con Sirius. Así, aunque no pueda estar con él físicamente, su padrino le seguirá ayudando, y estará siempre con él. Y eso es al fin y al cabo en lo que consiste la esperanza, en tener algo a lo que poder aferrarte en tus peores momentos.

Y con esto termina El prisionero de Azkaban; la semana que viene haré el riguroso análisis de la versión cinematográfica, y dado que empezamos mayo, esta semana traduciré un texto de Pottermore, en concreto el referido a los giratiempos, como comenté. ¡Que lo disfrutéis!

Observaciones y curiosidades:
  • Como muchos habréis notado, el nombre de este capítulo es una referencia al primero del libro, en una especie de semejanza inicio-cierre. 
  • Es divertido pensar en la perspectiva de Dumbledore, pues justo tras despedirse de Harry y Hermione los vuelve a ver con la línea temporal cambiada. Con todo, la versión de la película es más divertida. 
  • En la traducción, Fudge no supone que Sirius haya desaparecido, sino que se haya desaparecido, es decir, que haya usado la aparición para huir del castillo, algo imposible, como dice Snape. Es una distinción sutil pero necesaria. 
  • En el original, la señora Pomfrey no dice que ha estado con los chicos desde que Dumbledore se fue (cosa que no es cierta), sino que les habría oído si hubieran intentado salir. 
  • ¿Cómo sabía Fudge que los dementores intentaron darle el beso a Harry? Harry no se lo dijo a él ni a Dumbledore, y Snape aún no estaba consciente entonces, porque no sabía quién lanzó el patronus ciervo. ¿Quizá se lo dijeron los propios dementores? Alguna forma tendrán de comunicarse. 
  • El comentario de Dumbledore de que la profecía de Trelawney es la segunda verdadera que ha hecho es muy importante; la primera es trascendental para la historia de la saga. 
  • La mano de plata que le otorgará Voldemort a Colagusano incluye una contramedida para evitar problemas en caso de que la deuda que ha contraído con Harry le impida hacer lo que tenga que hacer, y será lo que le lleve a la muerte. 
  • En un error de continuidad, se dice que Fred y George sacaron varios TIMOS, cuando las notas de esos exámenes no se dan hasta julio.