lunes, 28 de marzo de 2016

Capítulo 17: El perro, el gato y la rata

En el capítulo 17 de El prisionero de Azkaban, Harry y los demás al fin terminan cara a cara con Sirius Black, un encuentro fatídico que resulta derivar en multitud de revelaciones.

Aunque impactados por la aparente ejecución de Buckbeak, Harry, Ron y Hermione no tienen tiempo para lamentaciones, pues Crookshanks hace una aparición inesperada, Scabbers huye de él hasta el sauce boxeador y surge también de entre las sombras el dichoso grim, más real que nunca.

Son momentos de gran confusión, con tres humanos, tres animales y un árbol enzarzados en la oscuridad. Al final, el perro se lleva consigo a Ron y a Scabbers a un túnel bajo el sauce, y Crookshanks les sigue, abriendo el paso a Harry y a Hermione. El pasadizo les lleva a la Casa de los Gritos en Hogsmeade, en cuyo interior descubren que el supuesto grim era en realidad la forma de animago de nada menos que Sirius Black, que aparentemente se la ha jugado para atraer a Harry hasta allí.

Resulta interesante verlo desde el punto de vista de Sirius, pues arrastró a Ron porque llevaba a Peter consigo y supuso que Harry y Hermione les perseguirían, así que esperó para contenerlos, matar a Peter y ya si eso explicar su versión. Su lógica no es muy sonada que digamos.

Como era de esperar, Harry no puede contenerse al ver a la persona que cree que causó la muerte de sus padres y le ataca a puño limpio, con Ron y Hermione uniéndose a la refriega para ayudar a Harry (Ron con una pierna rota, lo cual es muy impresionante). Sirius no se esperaba eso y no pelea como podría para no dañar demasiado a los chicos, y al final acepta la posibilidad de que Harry le mate para pagar por su error al elegir a Peter como guardián secreto, si bien le gustaría que Harry supiera la verdad.

Hay que destacar que, aunque Harry se dice a sí mismo que debería matar a Sirius, no es capaz de hacerlo, y no porque no crea que lo merezca, sino porque en el fondo no es el tipo de persona que mataría a nadie, por mucho que esa persona le haya hecho daño. Harry sabe esto en el fondo, pero a esta edad le cuesta aceptarlo todavía como parte de sí mismo.

La inesperada aparición de Lupin rompe las tablas, y trae consigo varias revelaciones; Lupin resulta ser uno de los creadores del mapa del merodeador, que también muestra a los que son invisibles y a los animagos transformados; esto es importante, pues la presencia de Peter en el mapa lleva al profesor a deducir los verdaderos motivos de Sirius, y a tomar partido por él.

Como es de esperar, esto no le pone en buen lugar ante los chicos, más aún cuando Hermione revela que Lupin es un hombre lobo. En principio esto no aporta mucho, pero la reacción de Ron, de recelo y rechazo a alguien a quien hasta hace unos momentos profesaba admiración, da a entender lo que piensan los magos de los hombres lobo. Ya me extenderé en el tema más adelante, que tiene miga.

Es de admirar que Lupin se lo tome todo estoicamente e intente calmar a todo el mundo, ofreciendo garantías de sus buenas intenciones y respondiendo a las preguntas de los chicos, así como calmando a Sirius, que está impaciente por matar a Peter ahora que al fin lo tiene a mano. Y así acaba el capítulo, con la bomba de que Scabbers es en realidad Peter Pettigrew transformado en rata, y que nunca murió trece años atrás.

Las revelaciones sólo acaban de empezar.

Esta semana empieza abril, y como la semana que viene estaré ocupado, subiré este fin de semana la traducción mensual de Pottermore, que, como es lógico, será la más reciente sobre la historia mágica de América del Norte. ¡No os lo perdáis!

Observaciones y curiosidades:
  • El aullido de Hagrid es en realidad de alegría, pues celebra que Buckbeak haya escapado. 
  • Esta es la primera aparición del conjuro nox, que anula los efectos del conjuro lumos. Nox significa "noche" en latín.
  • En este capítulo y otros a veces se llama expelliarmo al conjuro expelliarmus en la traducción; en el original es siempre expelliarmus
  • Lupin dice en la traducción que Sirius se transmutó sin decírselo, cuando lo que quiere decir es que cambió (de guardián secreto) sin decírselo. Este error se debe a los diferentes significados del verbo change y a la falta de contexto en esta frase. 

lunes, 21 de marzo de 2016

Capítulo 16: La predicción de la profesora Trelawney

En el capítulo dieciséis de El prisionero de Azkaban, Harry y sus amigos tienen que prepararse para los exámenes finales, pero la inminente ejecución de Buckbeak pesa sobre ellos.

Las celebraciones por haber ganado al fin la copa de quidditch duran algún tiempo, pero la vida no espera, y el curso toca a su fin, así que hay que pasar por los exámenes. En este capítulo tenemos una descripción más detallada de cómo son los exámenes de Hogwarts, pues en el primer libro se habló de ellos por encima y en el segundo directamente ni hubo exámenes. Es algo que me gusta ver, la verdad, porque a veces es fácil olvidar que están en un colegio.

La mayoría de exámenes parecen ser pruebas prácticas, el único examen teórico es el de Historia de la Magia (y quizás también el de Astronomía, que no se menciona aquí). Parece que se valora más practicar los conjuros y las pociones que empollarse todos los apuntes, cosa que me parece perfecta. Ya podían ser así los institutos muggles.

Entre que terminan los exámenes, se decide la fecha de la apelación/ejecución del caso de Buckbeak, que resulta ser el último día de exámenes, y a la vez que el examen de Adivinación. Si normalmente Harry y Ron no estarían especialmente concentrados para este examen en particular, con la perspectiva de lo que estará pasando en aquel mismo momento aún lo están menos.

Todo eso cambia cuando delante de Harry Trelawney sufre una especie de ataque y parece realizar una profecía auténtica, o al menos, muy distinta de las profecías que hace constantemente, y más cuando no recuerda haberlo hecho. El contenido de la profecía es muy ominoso, pues los eventos que detalla han de producirse ese mismo día, y parecen referirse a Sirius (aunque no se le menciona por nombre, por una buena razón) y a Voldemort.

En todo caso, Harry se olvida de todo cuando él, Ron y Hermione se enteran de que se ha decidido la ejecución de Buckbeak de forma definitiva. A pesar de la petición de Hagrid de que se queden en el castillo, los tres van a su cabaña a estar con él, y todo es muy triste; ni siquiera el descubrimiento de que Scabbers estaba allí y no muerta puede aliviar la pena general (especialmente en una relectura).

Cuando Fudge y los otros se acercan, Hagrid hace que Harry y los otros salgan de la cabaña, pues se meterán en un lío si les descubren allí. Los tres intentan alejarse antes de que suceda lo inevitable, pero el extraño comportamiento de Scabbers impide que lleguen al castillo antes de la ejecución.

Y la noche no ha hecho más que comenzar.

Observaciones y curiosidades:
  • En este capítulo se mencionan por primera vez los significados de las siglas del T.I.M.O. y el E.X.T.A.S.I.S. En inglés se denominan O.W.L. (Ordinary Wizarding Level, o sea Nivel de Magia Ordinario) y N.E.W.T. (Nastily Exhausting Wizarding Test, o sea Test de Magia Malvadamente Agotador) respectivamente. El juego viene de que Owl significa "lechuza" en inglés y newt tritón (no la criatura mágica, sino el animal real).
  • Curiosamente, la visión que se inventa Harry de Buckbeak vivo y alejándose volando refleja lo que sucederá con el hipogrifo. Hay quien dice que Trelawney estaba tan insistente en su versión porque ella estaba viendo lo que pasaba en la línea temporal no modificada, pero a saber.
  • Macnair, el verdugo, solía ser un mortífago, de ahí que él y Lucius Malfoy se lleven tan bien. 
  • La extrañeza de Harry al salir de la cabaña de Hagrid y el nerviosismo de Buckbeak en ese mismo momento pueden tomarse como referencias a la presencia del Harry y la Hermione del futuro.   
  • Aunque el sonido del hacha pueda indicar que han ejecutado a Buckbeak, sabremos después que lo que hizo el verdugo fue lanzar su hacha contra la valla del huerto. 

lunes, 14 de marzo de 2016

Capítulo 15: La final de quidditch

En el capítulo 15 de Harry Potter y el prisionero de Azkaban, las cosas están tan tensas con Malfoy que la muy esperada final de quidditch cobra aún más importancia.

Aunque al final se ha decidido que Buckbeak sea ejecutado debido a los contactos y a la intimidación de Lucius Malfoy, al menos tal situación tiene el efecto de limar al fin las asperezas entre Ron y Hermione, con Ron ofreciéndose a quitarle a Hermione la carga de ayudar a Hagrid y Hermione disculpándose por lo ocurrido con Scabbers. Es un gustazo ver al grupo unido de nuevo, la verdad.

A pesar de todo, Hermione está llegando al culmen de su agotamiento, de ahí cosas tan raras en ella como darle un bofetón a Malfoy (bien merecido, por otra parte), saltarse Encantamientos sin venir a cuento y abandonar Adivinación después de un tenso intercambio con Trelawney. Tanto viajar por el tiempo tiene sus consecuencias, y está claro que Hermione está empezando a perder los nervios.

La anticipada final de quidditch hace que todo lo demás quede en suspenso; después de muchos esfuerzos, Gryffindor por fin tiene opciones a llevarse la copa después de varios años, y por primera vez desde que Wood es capitán del equipo; como es su último curso en Hogwarts, el capitán de Gryffindor está obsesionado con conseguir ganar el campeonato antes de graduarse. Por supuesto, todos los alumnos de Gryffindor apoyan a su equipo, y los compañeros de Ravenclaw y Hufflepuff también van con ellos porque no quieren que gane Slytherin.

Tanta animadversión hacia Slytherin puede parecer excesiva, pero su comportamiento en el partido la merece. Aparte de Malfoy, que ha entrado en el equipo a golpe de talonario, todos los jugadores son del tipo enorme y fuerte, no hábil, y buena parte de su actuación en el partido es agredir de forma ilegal a los jugadores de Gryffindor cuando no pueden superarles en habilidad.

A la emoción habitual de los partidos de quidditch se le añade que Gryffindor debe ganar por un mínimo de 210 puntos, ya que ambos equipos tienen el mismo número de victorias pero Slytherin tiene 50 puntos más que ellos. Esto pone más énfasis de lo normal en la actuación del resto del equipo, y no seguimos sólo a Harry como en otros partidos. En general, esta final es el partido de quidditch más ameno de la saga, en mi opinión.

Al final, Harry consigue coger la snitch en el último momento tras ayudar al equipo a conseguir la ventaja necesaria, dándole la victoria a Gryffindor; aunque durante el capítulo hay algunas posibles predicciones de desastre, como la supuesta visión del grim por parte de la profesora Trelawney y la más real visión del mismo junto a Crookshanks por parte de Harry, al final todo ha salido bien, y Harry y sus amigos se merecen esta victoria.

Ya habrá tiempo para que las cosas empiecen a ir mal.

Observaciones y curiosidades:
  • En varias ocasiones en el capítulo Hagrid llama Beaky a Buckbeak en el original.
  • La contraseña "Pitapatafrita" de este capítulo es en el original Flibbertigibbet, que significa "mujer casquivana o libertina".
  • Cuando Trelawney cuenta que la bola de cristal saldrá en el examen y Hermione hace un comentario sarcástico, en el original Harry y Ron se ríen intentando no hacer ruido; en la traducción se omite esta frase. Si os fijáis, en la siguiente frase dice que era difícil saber si la profesora "les" había oído, cosa rara si sólo ha hablado Hermione.
  • El original añade, cuando Harry se dice que lo apostaría todo a que lo que vaya a decir Trelawney no son buenas noticias, que incluso apostaría su Saeta de Fuego. 
  • En la traducción Harry se refiere una vez a Crookshanks como Patizambo por alguna razón. 

lunes, 7 de marzo de 2016

Capítulo 14: El rencor de Snape

En el capítulo 14 de El prisionero de Azkaban, Harry tienta demasiado su suerte, con terribles consecuencias. Y por una vez Sirius Black no tiene nada que ver.

Como es de esperar, la nueva incursión de Sirius Black en Hogwarts trae consigo renovadas y más duras medidas de seguridad, si bien una vez más no hay nada que lamentar. Aunque Ron está asustado, Neville está hundido y nadie entiende por qué Sirius fue a la cama de Ron en vez de a la de Harry, Ron está disfrutando de la atención y el pasadizo a Hogsmeade no está vigilado, aunque Harry empieza a preguntarse si debería decírselo a alguien.

En una visita a Hagrid, el guardabosques intenta que Harry y Ron hagan las paces con Hermione, que está pasando por un mal momento. No puedo dejar de observar que, aparte de Harry, nadie se pone de parte de Ron en este asunto, aunque en mi opinión sea él quien tiene la razón en gran medida. No ayuda que tanto Ron como Harry se hayan olvidado por completo de ayudar a Hagrid con el caso de Buckbeak, mientras que Hermione ha encontrado tiempo para hacerlo por su cuenta; ninguno de los dos queda especialmente bien en este capítulo. En cualquier caso, queda claro que todos están siendo irracionales e inmaduros, Hermione incluida.

Cuando se revela que el siguiente sábado habrá excursión a Hogsmeade, Hermione le advierte a Harry que no vaya, incluso llegando a amenazarle, y las interrupciones por parte de Neville y Snape cuando Harry trata de escabullirse por el pasadizo traen consigo un evidente mal rollo, que Harry ignora por completo. Al menos tiene la precaución de llevarse la capa invisible.

Todo parece ir bien al principio, pero cuando Malfoy y sus compinches intentan meterse con Ron, Harry no puede resistir la tentación de aprovechar su invisibilidad para liársela y vengarse de todas las veces que se han metido con ellos con impunidad. Lo puedo comprender, pero es una idea terrible que al final resulta en el desenmascaramiento de Harry ante Malfoy.

Malfoy no tarda en contárselo todo a Snape, que, aunque no tiene prueba alguna de que Harry estuviera en Hogsmeade sin autorización, aprovecha para picarle y conseguir que confiese, dejando salir de paso el rencor que le tiene a su padre. Harry sabe de sobra lo que pretende el profesor y se aguanta, pero cuando menta a su padre al fin pierde los nervios.

Snape le guarda mucho rencor a James, con razón, y no pierde oportunidad de hablar mal de él, pero Harry, que con lo poco que sabe de su padre le tiene en un pedestal, no puede tolerar eso y se enfrenta al profesor; los resultados no son bonitos, pues Snape le revela a Harry que si bien su padre le salvó la vida, si para empezar estuvo en peligro fue por causa suya, y de haber muerto Snape James se habría metido en un lío gordísimo. No es exactamente cierto, pero ya causa malestar en Harry.

Cuando Snape se hace con el mapa del merodeador y descubre que los Merodeadores están detrás del objeto (aunque no es capaz de revelar que es un mapa), llama a Lupin para interrogarle, aunque sin revelar delante de Harry quiénes son los Merodeadores. Es evidente que Snape piensa que Lupin le dio el mapa a Harry, pero se niega a decirlo claramente, quizá por si se equivoca (y se equivoca).

Lupin consigue sacar a Harry y a Ron del aprieto, pero una vez lejos de Snape se asegura de echarles la bronca él mismo por actuar de forma tan irresponsable, y se queda con el mapa. Esta vez parece que Harry y Ron han aprendido la lección, pero se encuentran con un obstáculo más en la forma de Hermione, que les informa de que Hagrid ha perdido el juicio y van a ejecutar a Buckbeak. Menuda racha.

Observaciones y curiosidades:
  • En el original, Harry se alegra de que Ron esté de acuerdo en no contarle a nadie lo del pasadizo a Honeydukes porque si no él, Harry, no podría volver a Hogsmeade, no Sirius como plantea la traducción. 
  • La despedida cuando todos se van a Hogsmeade en el original no es de Ron o Hermione a Harry, sino explícitamente de Harry a Ron delante de Hermione.
  • Las scops que Harry ve en la oficina de correos, que sólo hacen envíos locales, se denominan en español autillos europeos.
  • En el original, Malfoy no dice que le mandarán una lechuza para que vaya a testificar en el juicio contra Buckbeak, sino que su padre está testificando y le mandará una lechuza para contarle lo que pase (pues el juicio se está celebrando en ese momento). 
  • En el original, cuando Lupin le confisca a Harry el mapa, Harry no quiere explicarse, sino oír explicaciones, por eso le hace preguntas a Lupin. 

miércoles, 2 de marzo de 2016

La Saeta de Fuego

El segundo texto de Pottermore para marzo es sobre la nueva escoba de Harry, cómo llegó a ser y cuáles son sus características. Recomiendo leerlo junto a la sección de la historia de las escobas de carreras de Quidditch a través de los tiempos, pues se complementan muy bien:

"A finales del siglo XX, la compañía de escobas de carreras Nimbus dominaba a la competencia. Los modelos Nimbus 2.000 y Nimbus 2.001 superaban en ventas a todas las otras escobas de primera clase juntas en un factor de tres a uno.

Poco sabían los diseñadores de la Nimbus que estaba en desarrollo una escoba de carreras que les derribaría de su puesto en el número uno a los doce meses de su salida. Era la Saeta de Fuego, un proyecto de alto secreto desarrollado por Randolph Spudmore (hijo de Able Spudmore de Ellerby and Spudmore, que sacaron la Tinderblast en 1940 y la Swiftstick en 1952, ambas escobas utilizables, pero que nunca alcanzaron gran popularidad).

Un habilidoso e innovador diseñador de escobas, Randolph fue el primero en usar artesanía de duendes (incluyendo los estribos, el apoyo y cintas de ramas), cuyos secretos aún no se han comprendido del todo, pero que parecen darle a la Saeta de Fuego una estabilidad y potencia adicionales en condiciones climatológicas adversas y un agarre especial antideslizante para el pie que resulta de particular ventaja para los jugadores de quidditch. Su mango es de ébano pulido y las ramitas de abedul o avellano según la preferencia personal (el abedul tiene la reputación de dar más impulso en ascensos elevados, mientras que los que prefieren una dirección sensible escogen el avellano*1*).

La Saeta de Fuego es una escoba costosa de hacer y Harry Potter estuvo entre los primeros en poseer una. Sigue frabricándose en cantidades relativamente pequeñas, en parte porque los duendes que trabajan en la forja patentada son propensos a huelgas y paradas a la menor provocación." 

*1* La Saeta de Fuego que Harry vio en el callejón Diagon y la que le regaló Sirius tiene las ramitas de abedul.

martes, 1 de marzo de 2016

Dementores y chocolate

El primer texto de Pottermore de este mes es uno muy cortito sobre la relación exacta entre los dementores y el chocolate. ¿Por qué cuando te ha atacado un dementor te sientes bien tras tomar chocolate? Aquí está la respuesta.

"Las propiedades antidepresivas del chocolate son bien conocidas tanto en el mundo muggle como en el mágico. El chocolate es el antídoto perfecto para cualquiera que se haya visto debilitado en presencia de dementores, que succionan la esperanza y la felicidad de sus alrededores.

Sin embargo, el chocolate puede sólo ser un remedio a corto plazo. Encontrar formas de combatir a los dementores, o a la depresión, son esenciales si uno quiere llegar a ser más feliz de forma permanente. El consumo excesivo de chocolate no puede beneficiar a ningún muggle o mago."