lunes, 30 de noviembre de 2015

Capítulo 1: Lechuzas mensajeras

En el primer capítulo de El prisionero de Azkaban, Harry se las apaña para seguir siendo mago mientras vive con los Dursley; por suerte este año su cumpleaños será mejor que los anteriores.

Tras una semana de descanso, volvemos a la saga Harry Potter con su tercera novela. Al igual que en el primer capítulo del libro anterior, Rowling se toma su tiempo para resumir quién es Harry Potter y cómo es su vida en general. Eso está bien para quien se inicia en la saga con este libro, pero para quien sabe todo esto de sobra es un rollazo. Rowling hace un esfuerzo para que el repaso sea ameno, pero no le termina de salir bien.

En cuanto a la historia presente, Harry una vez más pasa las vacaciones de verano con sus tíos, con las únicas mejoras de que Hedwig puede salir de su jaula y ha podido rescatar algunos libros y utensilios de clase para hacer los deberes en secreto (y por alguna razón sus tíos le han perdonado que se fugara y no le tienen encerrado en su habitación).

La noche antes de su cumpleaños, Harry está haciendo una divertida redacción sobre la inutilidad de la quema de brujas en la Edad Media. Para ser una redacción del profesor Binns es un tema muy entretenido, y hace mella en la estupidez de los métodos que se usaban en las cazas de bruja reales, que casi siempre provocaban la muerte de los acusados sin oportunidad de demonstrar su inocencia. Terrible.

Cuando lo deja por el momento, Harry se da cuenta de que ya es su cumpleaños, pero, teniendo en cuenta cómo le fue en los anteriores, no es raro que no le dé mucha importancia. Por suerte, y sin ningún elfo que le intercepte el correo esta vez, Harry recibe tres regalos de sus amigos Ron, Hermione y Hagrid. Sólo puedo imaginar la alegría que tuvo que sentir Harry al recibirlos, casi se desparrama por las páginas.

Hablando de cosas alegres, la familia Weasley ha ganado un premio y están de vacaciones en Egipto. Es un poco raro que no ahorren el dinero para evitar problemas económicos, pero es imposible no sentir que se lo merecen, como dice Harry. Además le van a comprar una varita nueva a Ron, que le hace falta.

El regalo de Ron para Harry es un chivatoscopio, que teóricamente se activa cuando cerca hay alguien que oculta sus intenciones, y que emplean muchos aurores en la caza de magos tenebrosos. Dado que no es de muy buena calidad, no está muy claro si funciona bien o no; habrá que analizar la situación cada vez que se encienda.

Por su parte, Hermione se encuentra de vacaciones en Francia, y le compró a Harry su regalo por un catálogo especial de lechuzas, y porque Hedwig apareció por allí para que le diera algún regalo que llevarle. Es muy considerado por parte de Hedwig, aunque sea el equivalente de que un cartero aparezca en tu hotel para que le des un regalo de cumpleaños a tu amigo cuando no sabes cómo mandárselo porque está en otro país. Es un poco raro.

Su regalo, un equipo de mantenimiento de escobas, es muy considerado, sobre todo porque Hermione en estos primeros años suele regalar chucherías y, más adelante, objetos que según ella necesita quien los recibe, como un planificador de deberes. En principio un regalo es algo que a la persona que lo recibe le gustaría tener pero que normalmente no se compraría por la razón que sea, no algo que necesite; a veces la lógica de Hermione le impide ver estas cosas, por eso me alegra que haga un regalo así.

Quiero hacer aquí un inciso para señalar lo que deben estar aprendiendo Ron y Hermione visitando Egipto y Francia desde la perspectiva mágica. Al menos Ron implica que hay lugares a los que los muggles tienen el acceso impedido porque revelarían el secreto; normalmente no sabemos mucho del mundo mágico fuera de Gran Bretaña, así que está bien enterarse de cosas como el turismo mágico, jaja.

Para terminar, Hagrid le manda a Harry un libro especial que se comporta como un animal salvaje, El monstruoso libro de los monstruos. Estoy a favor de los libros curiosos, pero no si sus curiosidades impiden leerlos o son peligrosas para el lector; al menos podía venir con un manual de cómo leerlo. Asimismo, ya que Harry va a tener Cuidado de Criaturas Mágicas este curso, se podía haber olido de qué iba la cosa, la verdad.

Resulta que Hagrid adjuntó su regalo a la carta habitual de Hogwarts para los nuevos libros, y que este año viene con sorpresa: con la autorización de padres o tutores, los alumnos de tercero pueden visitar ciertos fines de semana la villa de Hogsmeade, que se sitúa muy cerca de Hogwarts y es una población enteramente mágica. El problema es que los Dursley no van a firmar nada que ayude a Harry ni por asomo, así que lo va a tener difícil para ir.

Pero eso será para otra ocasión; por el momento me quedo con la cita final del capítulo, que resume muy bien los sentimientos de Harry hasta este punto:

"Aunque era un muchacho diferente en muchos aspectos, en aquel momento Harry Potter se sintió como cualquier otro: contento, por primera vez en su vida, de que fuera su cumpleaños".

Esta semana comienza diciembre, así que en los próximos días subiré otra traducción de uno de los textos de Rowling en Pottermore. Aún no he decidido qué texto será, pero intentaré que esté relacionado con el punto en el que estamos en la historia. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • En las primeras ediciones de este libro se daba incorrectamente como autor de Historia de la magia a Adalbert Waffling en vez de a Bathilda Bagshot, tanto en la versión original como en la traducción. Waffling escribió Teoría Mágica. El error se corrigió en ediciones posteriores.
  • Wendelin la Hechicera es en el original Wendelin la Rara, mucho más apropiado.
  • En la foto de los Weasley en Egipto salen también Bill y Charlie, pero no se los describe, y Harry no parece reconocerlos cuando se los encuentra en persona el verano siguiente. 
  • La presencia de Scabbers en esa misma foto es fundamental, pues Sirius se enterará a través de ella de que Peter sigue vivo, catalizando su huida de Azkaban.  

lunes, 16 de noviembre de 2015

Harry Potter y la Cámara Secreta: la película


La segunda parte de la saga de Harry Potter se estrenó por primera vez el 3 de noviembre de 2002. Su director es Chris Columbus, el mismo de la primera parte. El rodaje de la película comenzó inmediatamente después de estrenarse La piedra filosofal, y la preproducción se realizó a la par que el rodaje de ésta.

Dada la poca distancia de tiempo entre los rodajes de ambas películas y compartir el mismo director, no es de extrañar que La piedra filosofal y La Cámara Secreta compartan un gran número de similitudes; en general La Cámara Secreta funciona bien como secuela, sobre todo en comparación con la siguiente película, que tuvo otro director y se rodó un tiempo después del estreno de la anterior.

La idea de Chris Columbus era aprovechar esta película para ampliar el mundo mágico que ya se nos había presentado; todos los elementos ya presentados en La piedra filosofal se dan por sabidos y entran directamente en los nuevos, dando agilidad a la historia.

El argumento es casi igual al del libro, y eso es a la vez una ventaja y una desventaja. Podemos ver bien realizadas escenas como la introducción de Dobby o el encuentro con Lucius y Lockhart, además de conocer nuevos escenarios tales como la Madriguera, el callejón Knockturn o la Cámara de los Secretos, todos ellos recreados de una forma excelente.

Sin embargo, todo resulta muy rápido. La primera conversación entre Harry y Dobby está muy bien hecha, pero después el rescate de Ron y las escenas de la Madriguera pasan a toda velocidad, y antes de darnos cuenta estamos ya en el Callejón Diagon. De hecho, como han pasado la introducción de Lucius en Borgin y Burkes a Flourish y Blotts, no hay ninguna razón argumental para que Harry acabe en el callejón Knockturn. En una escena eliminada Lucius sí aparece en Borgin y Burkes, como en el libro.

Respecto a los tres protas, no hay muchos cambios de la primera a la segunda película, pero sí se les ve a los niños más cómodos en el papel. Destaco especialmente a Rupert Grint, que interpreta genial a Ron, y sus gestos y sonidos son geniales en la versión original, por no hablar del "¿Por qué arañas? ¿Por qué no podemos seguir mariposas?" Rupert es también aracnofóbico, así que el miedo de Ron en la película es muy real. Por desgracia, a alguien no debe de caerle bien Ron, porque muchos de sus momentos más serios se los dan a otros personajes.

De entre los personajes nuevos, destaco a dos: el primero es Lucius, interpretado por Jason Isaacs. Jason consigue darle a Lucius ese aire de suficiencia que tan bien le queda; a su lado Tom Felton como Draco parece más que nunca un niño de papá que intenta copiarle para quedar bien (como muestra la escena final en Florish y Blotts, en la que imita la despedida de su padre).

Fue idea de Jason darle a Lucius un bastón que ocultara su varita al estilo de un bastón espada, y la escena en la que intenta lanzarle a Harry un avada kedavra es enteramente culpa suya, pues en el guión ponía sólo que lanzara un hechizo, y fue el primero que se le ocurrió. ¡Qué pillo!

El otro es Gilderoy Lockhart, interpretado por Kenneth Branagh, a quien a lo mejor conocéis por dirigir la primera película de Thor. Durante toda la película está claro que Branagh se lo está pasando pipa haciendo de Lockhart y de alguna forma consigue que caiga más simpático que su contraparte literario, como que se involucra más. Quizás en cierto modo es porque sale menos, pero desde luego en cada escena en la que está se asegura de estar en primer plano.

Hay otros nuevos personajes muy buenos, como Dobby, Myrtle la Llorona (que me gusta mucho más en el doblaje original) y Arthur Weasley con sus patitos de goma, pero me quedo con estos.

Otras cosas que me han gustado han sido la escena del partido de quidditch (muy buena la bludger loca, y el enfrentamiento entre Harry y Malfoy está bastante bien) y los efectos de la poción multijugos, aunque en teoría las voces no deberían cambiar, quiero decir, sus cuerdas vocales se han transformado en las de ellos. En el libro obtienen las voces de Crabbe y Goyle.

Mención aparte a los monstruos, muy realistas y aterradores, aunque vistos más de diez años después ya canten un poco. Las acromántulas están hechas por ordenador, pero Aragog es un animatrónico que pone los pelos de punta. El basilisco también es un animatrónico, ¡que mide 75 metros de largo y pesa más de una tonelada! Casi nada. El nivel de detalle es alucinante.

Cosas que no me han gustado:

- ¿Por qué hacen que Neville se desmaye en Herbología? Si es su asignatura favorita. Hacen que peque de pardillo mucho más que en los libros, como a Ron. Aunque los gritos de las mandrágoras molan.

- No hay fiesta de cumpleaños de muerte. Buuuuuuuuu

- Tampoco nada del profesor Binns. Bej. Aunque más de Maggie Smith como McGonagall nunca le hace daño a nadie.

- Un poco de originalidad con los conjuros, por favor. Todos parecen un rayo de luz estándar a menos que sea imprescindible que sean otra cosa.

- Se supone que Harry tiene dudas sobre si debe estar en Gryffindor, pero le dice al Sombrero Seleccionador que se equivoca cuando reafirma lo que le dijo en la Selección. Pues vale.

- El Aragog del flashback, demasiado pequeño. No me creo ni por un momento que alguien pueda tomarle por el monstruo de Slytherin.

- La parte en la que encuentran la nota de Hermione está muy pillada. Quiero decir, Harry le está cogiendo la mano y no se da cuenta de que está ahí hasta un rato después. Ni siquiera la tiene agarrada.

- Ginny podría haber salido un poco más. No culparía a nadie que no haya visto más que esta película y no se acuerde de quién es Ginny. La gracia del libro es que hay varios sospechosos, pero en la película sólo está Malfoy.

Y para acabar, algunas curiosidades:

- Si os gustó la escena sobre el patito de goma, sabed que Mark Williams preguntaba a Daniel Ratcliffe por un objeto distinto en cada toma para que Daniel mantuviera la cara de extrañeza. El pobre al final no entendía qué narices pasaba.

- Lo de "ignoraba que supieras leer" fue una improvisación de Tom Felton, que se dejó porque le pegaba a Malfoy como un guante. Qué grande.

- También, en la escena final, cuando Crabbe se levanta y Malfoy le hace sentarse, en el guión no iban a levantarse ninguno, pero el actor de Crabbe se equivocó y se levantó, y Felton le hizo sentarse porque no estaba en el guión. Al director le gustó y dejó la escena así.

¡Nos vemos el 30 de noviembre para el primera capítulo de El prisionero de Azkaban!

lunes, 9 de noviembre de 2015

Capítulo 18: La recompensa de Dobby

En el capítulo final de La cámara secreta, la historia da sus últimos coletazos antes de cerrarse, y todos se despiden hasta el año próximo.

Harry, Ron, Ginny, Lockhart y Fawkes llegan al despacho de la profesora McGonagall, en el que están reunidos ella, Dumbledore y los señores Weasley. Después de un emotivo recibimiento, Harry procede a explicar lo que ha sucedido, un poco tarde ya, pero bueno.

En perspectiva, queda claro que Dumbledore sabe mucho más de lo que dice, y habla con cautela con el fin de dar solamente la información necesaria para que Ginny no reciba culpa de lo sucedido; revela que Ryddle se convirtió en Voldemort, y que el diario es cosa suya, pero nada más. Es un buen detalle, porque Ginny ya estaba lo bastante traumatizada.

Cuando Harry y Dumbledore se quedan solos, el director también es consciente de que Harry está preocupado por sus similitudes con Ryddle, pero no puede decirle sin más que Voldemort se dejó parte de su alma en él cuando le atacó. Cuidando de nuevo sus palabras, le cuenta que Voldemort le pasó parte de sus poderes aquella noche, y le asegura que esas habilidades adquiridas no han de condicionarle si no quiere.

Esa es una de mis lecciones favoritas de Dumbledore; lo que te define no es lo que se te da mejor o peor ni lo que heredas o adquieres de otros, sino las elecciones que tomas en la vida. Dumbledore tuvo que aprender esta lección de joven, y Harry también hará uso de ella en momentos difíciles de su futuro.

Una vez resueltas las dudas de Harry, Lucius aparece para averiguar por qué su plan ha fracasado, acompañado de Dobby. No está claro si Dumbledore sospecha que Lucius fue quien le pasó el diario a Ginny (como mínimo sabe que se aprovechó de la situación para echarle de la escuela), pero Harry ata cabos y lo deja bien claro. Aunque no hay forma de demostrar la culpa de Lucius en lo sucedido, al menos le echan del consejo escolar por amenazar a los otros miembros, además de lo que ocurre a continuación.

En todo un alarde de genialidad, Harry improvisa un plan para engañar a Lucius y hacer que libere a Dobby sin darse cuenta. Con esto la derrota de Malfoy padre es completa, y Dobby por fin alcanza la libertad con la que tanto soñaba. Es curioso como otros elfos domésticos tratan recibir una prenda como lo peor posible mientras que Dobby anhela conseguirla, pero teniendo en cuenta el trato que recibe, no es extraño.

Y así, muy rápidamente (quizá demasiado), todos celebran el fin de los ataques y la baja de Lockhart, Hagrid vuelve de Azkaban, Hermione y los otros petrificados se recuperan, Gryffindor gana otra vez la Copa de las Casas, termina el curso y todos vuelven a casa. Podríamos haber tenido alguna escena más con Hermione, que ha estado varios capítulos ausente (se nota mucho con esto de ir semana a semana), pero argumentalmente no hay mucho más que decir.

Y con esto termina otro año. La cámara secreta posiblemente sea el libro menos valorado de los siete, ya que es similar al primero y su resolución es bastante confusa al principio, pero abre muchas puertas a tramas que se resuelven más adelante y presenta a buenos personajes como Dobby o Myrtle. En general sigue siendo una buena lectura.

Ahora que ya hemos terminado con el análisis de La cámara secreta, toca analizar la versión cinematográfica, que se hará el próximo lunes. Después habrá un descanso de una semana hasta el primer capítulo de El prisionero de Azkaban, cuya reseña será el 30 de noviembre. ¡No os lo perdáis!

Observaciones y curiosidades:
  • En el original, cuando Dumbledore afirma que no se ha causado ningún daño irreversible, se lo está diciendo a Ginny para tranquilizarla; en la traducción parece que se lo dice a Ron. 
  • En el original, cuando Dumbledore se dirige a Lockhart, él no mira para ver quién le habla, sino que mira detrás de él porque no sabe a quién se está dirigiendo Dumbledore.
  • La traducción omite un párrafo entero, situado justo cuando Lucius Malfoy y Dobby entran en el despacho. Este párrafo responde a la pregunta de por qué Dobby acompaña a Lucius en esta visita. Dice así:
"El elfo llevaba un trapo manchado con el que estaba intentando terminar de limpiar los zapatos del señor Malfoy. Aparentemente el señor Malfoy había salido con mucha prisa, porque no solo tenía los zapatos a medio limpiar, sino que su habitualmente arreglado cabello estaba despeinado. Ignorando al elfo meciéndose entre disculpas por sus rodillas, fijó sus fríos ojos en Dumbledore".
  • En el original, cuando Dumbledore advierte a Lucius de que no deje en Hogwarts más objetos de Ryddle, no le amenaza con que Arthur se los devolverá, sino con que demostrará que provienen de Lucius. 
  • Menos mal que Dobby no cumplió la promesa que le hizo a Harry de no volver a salvarle la vida. Menos mal. Aunque por otro lado...
  • En principio es guay que anulen los exámenes, pero ¿qué pasa con los que se gradúan ese año, o los que hacen sus TIMOs? son exámenes muy importantes como para pasarlos por alto.
  • En el original, cuando a Fred se le caen los libros por oír que Percy tiene novia, se menciona que caen sobre la cabeza de George.
  • En el original, cuando Harry le da a Ron y Hermione su número de teléfono, le explica específicamente a Ron lo que es, no a los dos como parece en la traducción, puesto que Hermione lo sabe de sobra. 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

La Cámara de los Secretos

Siguiendo con mi entrada el mes pasado por estas fechas sobre la familia Potter, he decidido hacer la primera semana de cada mes una traducción al español de los textos de Pottermore hasta que decidan hacer una versión en español, si es que lo hacen. De esta forma quedará un archivo de estos textos para su consulta. Quiero dejar claro que estas son traducciones personales, y no tienen por qué ser iguales a las oficiales que estaban en el viejo Pottermore. Con todo, intentaré traducirlas lo mejor posible.

Dado que aún no han subido a Pottermore nuevos textos de Rowling, voy a traducir uno antiguo, concretamente el referido a la Cámara de los Secretos, su historia y sus características. Ya que estamos acabando el segundo libro, me parece que es un buen momento. El texto es el siguiente:

"La subterránea Cámara de los Secretos fue creada por Salazar Slytherin sin el conocimiento de sus tres compañeros fundadores de Hogwarts. Durante muchos siglos se creyó que la Cámara no era más que un mito; sin embargo, el hecho de que los rumores de su existencia pudieran pervivir tanto tiempo revela que Slytherin habló sobre su creación y otros le creyeron, o que había permitido a otros entrar en ella.

No hay duda de que cada uno de los cuatro fundadores buscaba dejar su propia marca en la escuela de magia y hechicería que pretendían que fuera la mejor del mundo. Todos ellos accedieron a que cada uno construyera su propia casa, por ejemplo eligiendo la localización de las salas comunes y los dormitorios. Sin embargo, sólo Slytherin fue más allá, y construyó lo que esencialmente era un cuartel secreto personal dentro de la escuela, accesible sólo a él y a ellos a los que él permitiera entrar.

Quizás, mientras construía la Cámara Slytherin no quería más que un lugar en el que instruir a sus estudiantes en conjuros que los otros tres fundadores podrían desaprobar (ya habían surgido desacuerdos sobre si enseñar o no Artes Oscuras). Sin embargo, está claro por la decoración de la Cámara que para cuando Slytherin la terminó había desarrollado grandes ideas sobre su propia importancia para con la escuela. Ningún otro fundador dejó una estatua gigante de sí mismo o grabó en la escuela sus emblemas personales (las serpientes talladas en la Cámara de los Secretos eran una referencia a las habilidades de Slytherin como hablante de pársel).

Lo que es seguro es que para cuando los otros fundadores forzaron a Slytherin a abandonar la escuela, él había decidido que en adelante, la Cámara que había construido sería la guarida de un monstruo que sólo él o sus descendientes podrían controlar: un basilisco. Aún más, sólo un hablante de pársel sería capaz de entrar en la Cámara. Él sabía que esto mantendría alejados a los otros fundadores y a los profesores y empleados.

La existencia de la Cámara se hizo conocida a los descendientes de Slytherin y a aquellos con los que decidieran compartir la información. De esta forma el rumor se mantuvo vivo a lo largo de los siglos.

Hay pruebas claras de que la Cámara se abrió más de una vez entre la muerte de Slytherin y la entrada de Tom Ryddle en el siglo XX. Cuando fue creada, la Cámara tenía su acceso en una trampilla oculta y una serie de túneles mágicos. Sin embargo, cuando la fontanería de Hogwarts se hizo más elaborada en el siglo XVIII (esta fue una rara ocasión de los magos copiando a los muggles, pues hasta entonces se aliviaban donde estuvieran y se libraban de las pruebas con el conjuro desvanecedor), la entrada a la Cámara se vio amenazada, ya que se encontraba en el lugar donde iba a instalarse uno de los baños. La presencia en la escuela en aquella época de un estudiante llamado Corvinus Gaunt (descendiente directo de Slytherin y antecesor de Tom Ryddle)*1* explica cómo la simple trampilla quedó protegida, para que así aquellos que supieran cómo pudieran acceder a la entrada a la Cámara incluso después de que acabara bajo la fontanería moderna.

Los rumores de que en las profundidades del castillo vivía un monstruo también prevalecieron durante siglos. Una vez más, esto se debía a que aquellos que podían oírlo y hablar con él no fueron siempre tan discretos como podrían haber sido: la familia Gaunt no podía resistirse a vacilar de sus conocimientos. Como nadie más podía oír a la criatura deslizándose bajo las tarimas, y después, por las tuberías, pocos les creían, y nadie hasta Ryddle se atrevió a desatar al monstruo por el castillo.

Sucesivos directores y directoras, por no mencionar un gran número de historiadores, investigaron el castillo en detalle a lo largo de los siglos, siempre concluyendo que la cámara era sólo un mito. La razón de su fracaso es simple: ninguno de ellos hablaba pársel.

*1* Gaunt era el apellido de soltera de la madre de Voldemort, así como el apellido de su abuelo y su tío, que sabía hablar pársel.

¿Qué os ha parecido? Este texto revela muchas de las incógnitas que rodean a la Cámara de los Secretos. ¡Nos vemos el mes que viene!

lunes, 2 de noviembre de 2015

Capítulo 17: El Heredero de Slytherin

En el capítulo 17 de La cámara secreta, Harry al fin se encara con el Heredero de Slytherin, y resulta ser quien menos se imaginaba nadie.

Tras pasar tantos pesares, Harry llega al fin a la Cámara Secreta, que como se esperaba es totalmente siniestra, más aún con la perspectiva de toparse de repente con una serpiente gigante que te puede matar con una mirada. Por supuesto, Harry se olvida de todo eso en cuanto ve a Ginny, que aún está viva, pero por poco. ¿Y quién es el causante?

Tom Ryddle, alias Voldemort.

Pues sí, el propio diario era la mente perversa de este plan; el Tom Ryddle original abrió la Cámara cincuenta años antes y dejó un horrocru-este, un recuerdo de si mismo en su diario para poder completar lo que había dejado a medias, usando a la pobre Ginny para hacerlo. Sin embargo, al enterarse de lo que le sucedió a su yo futuro cambió sus intereses hacia atraer a Harry para vengarse de él.

Todo el asunto del recuerdo es muy complejo, y resulta bastante rebuscado en un principio; es una de esas cosas que tienen más sentido al leerlas tras terminar la saga. En todo caso, la clave del asunto es que Ryddle ha estado manipulando la situación para hacer daño a Harry y vengarse de él, y desde luego ha conseguido que Harry se enfurezca con Ryddle, que le ha mentido, le ha hecho desconfiar de sus amigos y les ha hecho daño, y todo por su ego.

Podemos ver en Ryddle el ego que caracterizará a Voldemort en el futuro, y que no se apreciaba mucho en su anterior aparición. Cuando era pequeño, Ryddle estaba seguro de que era alguien especial, pues creció en un orfanato donde podía manipular a todo el mundo, y aunque descubrió que sus habilidades no eran únicas, al llegar a Hogwarts entendió pronto que sus habilidades eran superiores a las de sus compañeros.

Tras rastrear sus orígenes mágicos y descubrir que era descendiente de Salazar Slytherin, su ego no hizo más que aumentar, seguro de estar destinado a ser grande. Abrió la Cámara de los Secretos, atacando a varios estudiantes, y aunque consiguió evitar la culpa del incidente, no podía soportar tener que pasar el testigo a otra persona, así que dejó su recuerdo en el diario para poder volverlo a intentar él mismo.

Imagino que cuando Ginny activó el diario Ryddle al principio simplemente intentó seguir con la caza de hijos de muggles, pero al enterarse de su futuro y de su caída a manos de un bebé de sangre mestiza, su ego no pudo soportarlo, y por eso trató de vérselas con Harry, para tratar de entender lo sucedido y poder reafirmarse en su ego. Véase su alivio al averiguar la razón de que Harry sobreviviera.

En contraste, Harry es totalmente humilde. No tiene problemas en reconocer que se salvó de Voldemort por una coincidencia afortunada, y que no puede vencer a Ryddle solo. Me encanta el momento en el que Harry ataca directamente al ego de Ryddle, diciéndole que no sólo temía a Dumbledore en el colegio, sino que aún le sigue temiendo y seguirá haciéndolo siempre. Esta lealtad es la que le otorga a Harry lo que necesita para derrotar a Ryddle y a su basilisco.

Por supuesto, para que Harry pueda triunfar en tales circunstancias se tienen que dar muchas coincidencias, pero es necesario en este punto de la historia porque Harry aún no ha adquirido mucha habilidad, y resalta el valor de Harry para hacer todo lo posible por superar a su enemigo; hasta que adquiera más experiencia con la magia, ese valor es su mayor arma, y aquí queda demostrado.

Derrotados Ryddle y el basilisco y con Ginny rescatada (pobrecilla... vaya forma de empezar la escuela) Harry se junta con Ron y un amnésico Lockhart, y se dirigen al despacho de McGonagall para la sesión anual de la explicación de Dumbledore. ¡La semana que viene es el último capítulo! ¡No os lo perdáis!

Observaciones y curiosidades:
  • Como imagino que ya sabréis, el segundo nombre de Tom y su apellido se cambiaron de Marvolo Riddle a Sorvolo Ryddle en la traducción española para poder cuadrar el anagrama entre su nombre y sus alias. En el original era (como muchos sabréis por la película):
                                                         TOM MARVOLO RIDDLE

                                                         I AM LORD VOLDEMORT


  • En otros idiomas se también se realizaron cambios para ajustar el anagrama, pero en lugar de cambiar un par de letras cambiaron casi todo el nombre, con mayor o menor fortuna. Por ejemplo, en Francia es Tom Elvis Jedusor para poder formar "Je suis Voldemort"
  • No es raro que el Ryddle del diario vea algo de sí mismo en Harry; al fin y al cabo, los dos son horrocruxes.
  • Después de la revelación, la narración en el original se refiere a Ryddle como Voldemort algunas veces; en la traducción siempre es Ryddle. 
  • Cabe preguntarse por qué Harry no intentó hablar pársel para intentar controlar al basilisco; en la película Ryddle menciona que sólo le obedece a él, pero en el libro no hay mención alguna a esto.
  • En la traducción, se dice que el basilisco está herido de muerte después de que Fawkes le pica en los ojos. En el original dice que aún es letal a pesar de ello. 
  • La espada de Gryffindor que Harry saca del Sombrero Seleccionador está forjada por duendes; esto significa que repele la suciedad y el óxido, y sólo admite aquello que la fortalece; en este caso, la espada absorbió el veneno del basilisco al matarlo, irónicamente haciéndola un arma ideal para destruir horrocruxes, pues el veneno del basilisco es muy destructivo y sólo se puede curar con lágrimas de fénix.
  • Ya es casualidad que Harry usara el colmillo de basilisco para destruir el diario; si hubiera usado cualquier otra cosa (excepto la espada de Gryffindor, como ya hemos visto) no habría servido de nada. En el juego de Game Boy Harry usa la espada, creando un fallo argumental hasta que se descubrió su habilidad.
  • ¿Cómo llegó Fawkes a la Cámara de los Secretos sin que Ron lo viera pasar? En La Orden del Fénix Fawkes demuestra algún tipo de habilidad de aparición, quizás la usó para llegar hasta Harry.
  • En el original, la narración nota que Ginny está llorando aún más cuando llegan hasta Ron.
  • En una entrevista, Rowling comentó que, de haber conseguido Ryddle materializarse por completo, se hubiera añadido al Voldemort real, fortaleciéndolo considerablemente.
  • Ya sé que esto me ha quedado muy largo, pero tengo que poner esto para acabar: