lunes, 27 de julio de 2015

Capítulo 3: La Madriguera

En el tercer capítulo de La Cámara Secreta, Harry consigue escapar de Privet Drive gracias a la ayuda de Ron, Fred y George, y llega a conocer su casa y a sus padres.

Después de recordar en los anteriores capítulos cómo es la vida con los Dursley, Rowling juega con habilidad y nos presenta la vida familiar con los Weasley, que son prácticamente su antítesis. Si los Dursley son ordenados y rígidos hasta la absurdez, los Weasley son desordenados y espontáneos; mientras que los Dursley son muy intolerantes con lo que no se les asemeja, los Weasley son agradables y tolerantes con sus invitados. No es de extrañar que Harry encaje mucho mejor aquí que en su casa.

Pero me estoy adelantando. Primero quiero hablar de la huida en sí, que es estupenda. No espero menos de Fred y George que el que aprendan trucos sin magia para manejarse, sobre todo si no pueden usar hechizos durante las vacaciones. A pesar de todo, el intento fue un tanto improvisado y no me extrañaría que algún vecino les hubiera visto. Es raro también que los Dursley le dieran la bienvenida a Harry en junio después de eso, pero en fin.

No les va tan bien cuando llegan a la Madriguera: por mucho que respete a Fred y George, su plan tiene unos cuantos fallos garrafales; dejando aparte el hecho de que creen que nadie querrá saber cómo ha llegado Harry a la casa, hay que tener en cuenta que en su casa tienen un reloj que literalmente dice dónde está cada uno. Esperaba más de los gemelos.

Por otro lado, en este capítulo llegamos a conocer más a sus padres, cuando hasta el momento no sabíamos de ellos más que unos pocos apuntes. Molly Weasley es muy amable y quiere mucho a sus hijos, pero está claro que no es buena idea enfadarla, sabe imponerse frente a tanto niño. Trata muy bien a Harry y sabe que no tuvo tanto que ver en la idea de los chicos como que tuvo que subirse al carro. Me hubiera gustado ver cómo hubiera intentado convencer a los Dursley para que dejasen irse a Harry.

Arthur Weasley es el complemento ideal para su mujer; es más relajado y levanta la voz pocas veces, pero cuidado si haces algo que le enfade. Está menos en casa pero se nota que quiere mucho a su familia. No trata a Harry con desdén ni tampoco como a alguien famoso, sino simplemente como al amigo de su hijo. Su interés por lo muggle le separa de los otros magos, que a menudo sienten desprecio por ellos o los ignoran. Arthur tiene curiosidad por ellos, y si bien sus esfuerzos por aprender cómo viven son infructuosos, son también bienintencionados, y eso es lo que cuenta.

Tras un rápido vistazo a los extraños actos de Ginny y Percy (el amor...) acabamos el capítulo en la habitación de Ron, que es como debe ser el cuarto de un chico de su edad, con sus cómics y sus pósters deportivos, salvando las distancias. No es de extrañar que Harry piense que es la mejor casa que ha visto nunca, después de volver a padecer a los Dursley nadie se lo discute.

Observaciones y curiosidades:
  • Si lo piensas un momento, Harry tuvo que pasarse todo este capítulo en pijama, y a lo mejor Ron, Fred y George también.
  • Curiosamente, Harry y los Weasley aciertan al creer que Dobby es el elfo de los Malfoy, aunque se equivocan en sus motivos para visitar a Harry.
  • La razón por la que Percy es tan reclusivo es porque se está carteando con su novia, Penélope Clearwater, que también es prefecta. Bueno, también puede ser que esté puliendo su insignia de prefecto mientras piensa en ella...
  • En el original, a Ron le da tiempo a decir que duerme en la planta más alta cuando ve a su madre.
  • Mundungus Fletcher, de quien habla Arthur cuando llega a casa, será un miembro de la Orden del Fénix, y sabremos más de él a partir del quinto libro.
  • En el original, Ron no dice que Ginny no se esconde normalmente, sino que nunca se calla. 

lunes, 20 de julio de 2015

Capítulo 2: La advertencia de Dobby

En el segundo capítulo de La Cámara Secreta, Harry consigue su deseo de contactar con el mundo mágico, pero en el peor momento posible y no precisamente de la forma que él imaginaba.

Afrontémoslo, basándonos en los eventos de este capítulo es fácil juzgar mal a Dobby. Se nos presenta un personaje de una raza que no conocemos (y sin la habitual descripción que le pueda dar algún mago a Harry y que permita al lector conocer sus características) y sus rarezas se hacen molestas y reciben poca explicación, con el agravante de que Dobby parece estar a favor de Harry, pero con métodos que parecen hacer más daño que bien.

Aquí hay un interesante juego de contrastes: Harry no sabe lo que va a pasar en Hogwarts, y quiere hacer todo lo posible por salir de Privet Drive, incluso si pone su vida en riesgo; por su parte Dobby sí sabe lo que va a pasar (o cree saberlo), pero no conoce la situación en Privet Drive y está dispuesto a complicarle la vida a Harry si con eso le mantiene a salvo. Al final la situación no puede salir peor de lo que sale.

Las consecuencias de que los Dursley descubran que Harry no puede hacer magia fuera de la escuela son terribles, básicamente le tienen retenido en su habitación y parecen tener toda la intención de mantenerle allí indefinidamente. Eso tiene que ser ilegal sin duda, pero todos sabemos que no va a aparecer la policía a sacarle y encerrar a los Dursley por abuso infantil. Ojalá.

Por suerte, Ron llega al rescate; es bastante lógico que, si Harry no está respondiendo a las cartas, sus amigos intenten averiguar qué le pasa, aunque la forma de hacerlo de Ron y sus hermanos puede ser un tanto excesiva. Más sobre eso la semana que viene.

Por último, quiero comentar un poco sobre la advertencia de Dobby: entre lo que puede y no puede decir, es difícil saber qué es lo que sabe y no sabe del plan; sabe que tiene que ver con el pasado de Voldemort, aunque no parece saber que el objetivo de Lucius es eliminar a los nacidos de muggles (y desacreditar a Arthur Weasley), no atacar a Harry. Llegar a tales extremos cuando no es seguro que Harry esté en peligro me parece una irresponsabilidad por parte de Dobby, aunque no es que el personaje sea muy moderado de todas formas. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • En la traducción, Dobby dice que tendría que pillarse las orejas en la puerta del horno si su familia se enterara de que está allí; en el original dice que tendrá que hacerlo por su cuenta por ir sin permiso, y que si se enteraran sería aún peor. 
  • No deja de parecerme curioso que Dobby tuviera razón al creer que Harry estaría en peligro con el plan de Lucius, a pesar de que él no era el objetivo. 
  • Cuando Dobby le dice que Harry que no es cosa de El Que No Debe Ser Nombrado, le está intentando advertir de que es él, pero antes de que no pudiera ser nombrado. En el original queda un poco más claro.
  • ¿Por qué los Mason se enfadan tanto de que haya entrado un pájaro en la casa? Los Dursley no tienen la culpa de eso, podría pasarle a cualquiera por lo que ellos saben. Quizá la cena no iba tan bien como los Dursley creían. 
  • Mafalda Hopkirk también enviará una notificación a Harry en La Orden del Fénix por las mismas razones. También resultará ser la empleada del Ministerio a la que Hermione suplantará en Las Reliquias de la Muerte cuando se infiltran en el Ministerio.
  • En El misterio del Príncipe Dumbledore revela que el Ministerio puede detectar la magia utilizada cerca de un menor, pero no saben exactamente si es el menor quien la ha utilizado. Eso significa que los hijos de magos podrían usar magia en su casa y quedarían impunes. Madre mía. 

    lunes, 13 de julio de 2015

    Capítulo 1: El peor cumpleaños

    Al fin comenzamos con el segundo libro de la saga de Harry Potter, La Cámara Secreta, y volvemos con Harry unas semanas después de cuando le dejamos al final de La Piedra Filosofal, pasando el verano en casa de sus tíos, con los problemas consiguientes.

    En este primer capítulo no hay mucho contenido, es en su mayor parte un recordatorio de los eventos sucedidos en el libro anterior, por si alguien comienza con éste. Resulta bastante molesto en ocasiones, sobre todo en una lectura continuada, pero hay que tener en cuenta que sobre todo estos primeros libros están indicados a un público infantil. Por suerte Rowling acabó dejando este hábito.

    Si es siquiera posible, la situación de Harry con los Dursley es aún peor que antes, puesto que ahora le tratan como a un paria y como a un desequilibrado, todo a la vez. La verdad es que me cuesta tomarme en serio que se crean lo de que Harry supuestamente pueda hacer magia cuando quiera, pues todas sus cosas mágicas están fuera de su alcance y no ha hecho nada mágico en todo el verano; si hubiera podido hacer magia, ya la habría usado. Además, Petunia debería saberlo de cuando Lily estudiaba en Hogwarts; es muy raro.

    Antes de pasar a Harry quiero hacer otra observación sobre los Dursley: es su obsesión por la normalidad, que aún me sigue sorprendiendo. Se esfuerzan tanto en ser normales que, irónicamente, acaban pareciendo más raros que la gente a la que desprecian. Por ejemplo, planear durante dos semanas una cena de negocios hasta el punto de las conversaciones y las horas no me parece muy normal, y acaba siendo todo muy rígido. Eso sí, me pregunto si Vernon hubiera conseguido el contrato en caso de que Dobby no hubiera hecho lo suyo.

    No es de extrañar que Harry se sienta deprimido; después de haber estado tanto tiempo en Hogwarts, lo considera su casa real: allí ha tenido todo lo que siempre ha buscado, y se ha visto obligado a dejarlo atrás, eso es siempre doloroso. Como dice el dicho, duele más conseguir algo y perderlo que no haberlo tenido nunca.

    He vivido situaciones similares; tienes miedo de que lo que has conseguido desaparezca para siempre y mueres por algo, lo que sea, que te recuerde que tienes amigos y un sitio al que volver. Cuando más tardas en saber algo, más aumenta la desesperación. Que sea su cumpleaños y todo siga igual sólo agrava las cosas. Sería curioso suponer cómo habría sido el verano de Harry si Dobby no hubiera interceptado sus cartas. No es una buena carta de presentación para el nuevo personaje.

    La semana que viene hablaré más de Dobby, un personaje muy interesante. ¡Nos vemos!  

    Observaciones y curiosidades:
    • En el original Vernon no le grita a Harry por asustar a Dudley, sino por supuestamente amenazarle.
    • El falso conjuro que Harry usa para asustar a Dudley no es abracadabra en el original, sino hocus pocus y otras palabras inglesas que más o menos significan "engaño o cosa ilusoria". 
    • Al final del capítulo, en el original Harry no se echa en la cama, sino que se prepara para hacerlo (y no puede porque ya hay alguien sentado). Me está costando mucho encontrar algo que poner en esta sección en este capítulo, así que ya paro aquí. ¡Hasta la semana que viene! 

    lunes, 6 de julio de 2015

    Harry Potter y la Piedra Filosofal: la película



    Hoy, como colofón a las reseñas de La Piedra Filosofal, voy a hacer una de la película basada en los eventos de la novela, dirigida por Chris Columbus. Aunque la he visto en el idioma original, ni mi inglés ni mi memoria son tan buenos como para hacer una comparación de traducción como he hecho con los capítulos del libro, así que me limitaré a hacer algunos comentarios sobre la versión inglesa.

    Pero antes de eso toca un comentario general de la película. En general, como adaptación es bastante buena, cubre casi todos los eventos del libro, y los que no aparecen no son especialmente relevantes para la trama, así que no se nota mucho su pérdida. Películas posteriores plantearon una aproximación más pragmática a la trama, así que en comparación con ellas La Piedra Filosofal resulta muy cercana al original.

    Por otro lado, en su esfuerzo por tratar todo lo posible, la película a veces resulta demasiado rápida. El año escolar pasa casi sin que te des cuenta; por cómo es la película, no sería descabellado decir que los eventos terminan antes de marzo, por ejemplo, en vez de en junio como en la novela. En películas posteriores se aseguran de mostrar el paso del tiempo, quizá porque en esta película no se aprecia bien.

    Algunas escenas se cortan tanto que incluso pierden su gracia. La parte de Norberto, por ejemplo; la reducen tanto que casi no tiene sentido que la incluyan siquiera en la película, más allá de que todo mola con dragones. Toda la trama de Hermione hasta Halloween queda también muy rara; primero son tan amigos para que acaben en el pasillo prohibido, y luego se pelean para poder ser amigos otra vez por lo del trol.

    Y no perdono que omitan la escena de la prueba de las pociones; encima, para cuadrar las recompensas finales, le dan a Hermione todo el protagonismo en el Lazo del Diablo, y a costa de que Ron quede como un estúpido. Eso no mola nada. Por lo menos la prueba del ajedrez es espectacular, y Ron queda en ella como el amo que es. La prueba de las llaves estuvo bien, pero me sobró mucho que se pusieran todas a perseguir a Harry menos la que debía coger.

    Los actores son todos estupendos; los adultos son muy profesionales, y le dan una gran personalidad a sus personajes, incluso aquellos que aparecen poco (la señora Hooch, por ejemplo). Los niños son adorables y es difícil imaginar a alguien más en su papel; en español no se nota tanto porque sus dobladores son adultos, pero cuando escuchas sus voces reales te das cuenta de que son unos mocosos, y hablan y se comportan como tal. Tom Felton en particular le da a Malfoy ese toque de "soy un niño pijo y mimado" que hace que te quieras reír de él en cada escena suya.

    Pero sin duda lo mejor de la película es su capacidad para introducirnos en el mundo de Harry Potter. Los escenarios están construidos y decorados con un nivel de detalle asombroso: el callejón Diagon, Gringotts, Hogwarts, el Gran Comedor, la sala común de Gryffindor, el campo de Quidditch...Todo parece real y al mismo tiempo lejano, y produce la sensación de estar allí, de estar viviéndolo todo junto a Harry. Con la abundancia de modelos digitales que se dan en el cine hoy en día, se agradecen estos detalles. Incluso las monedas están hechas hasta el último detalle.


    Ahora quiero hablar de mi experiencia al ver la película en inglés por primera vez. Como ya he comentado, ver a los actores usar su verdadera voz ayuda mucho a hacerse con el personaje, y en los niños se nota mucho más porque no están disfrazando su voz, es la suya real. En general, me sorprendió lo bien que se les entendía a todos; aunque los subtítulos ayudan mucho, desde luego, no son imprescindibles. A los británicos se les suele entender mejor que a los irlandeses o a los estadounidenses, y aquí se nota.

    Como curiosidad, decir que la pronunciación que tenemos aquí en España de Hermione ("ermión", con H muda) no es la original inglesa, que se pronuncia algo así como "hermaiony" (con H aspirada). Tuve que oírlo varias veces para darme cuenta de a quién se estaban refiriendo. Es una locura.

    Antes de terminar, una última cosa: ¿a qué viene lo de dejar que Harry vea cómo Quirrell se desintegra, y que Voldemort se convierta en una especie de fantasma que noquea a Harry antes de darse el piro? Entiendo que hacer que Dumbledore llegue en el último momento no quedaría tan bien en pantalla, pero toda la parte del Voldemort fantasma es muy rara, y cuando la vi en el cine la primera vez me quedé muy rallado. Además, se contradice con que Harry no había visto morir a nadie hasta Cedric. Creo que es mi escena menos preferida de la película (mi favorita es cuando a Malfoy le castigan junto al trío. La cara de Harry es épica.).

    En resumidas cuentas, aunque como es lógico tiene sus fallos, la adaptación cinematográfica de Harry Potter y la Piedra Filosofal es una película muy digna y fiel a la novela, y acierta de pleno en lo esencial, que es dar la bienvenida a este nuevo mundo mágico en el que nos estamos introduciendo. Recomiendo leer antes el libro, por supuesto, pero no habrá demasiados problemas si la película va primero. También recomiendo verla en inglés si es posible, para apreciar los matices de las voces originales.

    Y esto es todo con respecto a La Piedra Filosofal. El próximo lunes empezaremos con La Cámara Secreta, y así hasta que algún año de estos terminemos con la saga. ¡No dejéis de vernos!